El Real Madrid vence al Partizan en un autentico derroche ofensivo por parte de ambos equipos. Serge Ibaka fue el más valorado, seguido de Facundo Campazzo
El Real Madrid recibía al Partizan de Belgrado serbio en el Wizink Center por su compromiso correspondiente a la jornada 2 de la Euroliga. Ambos equipos empezaron con derrota su andadura en la máxima competición europea de baloncesto. El club blanco cayó ante el Bayern de Münich 97 – 89, mientras que los serbios perdieron contra el Baskonia de Chus Mateo.
Primer cuarto
El Real Madrid comenzó con un quinteto formado por Feliz, Hezonja, Musa, Tavares y Ndiaye, mientras que el Partizan alineó a Ljundberg, Nakic, Brown, Bonga y Davies. Los primeros en tomar ventaja fueron los serbios, gracias a un triple de Mario Nakic. Los blancos tardaron dos minutos en encontrar el aro, hasta que Ndiaye sumó un 2+1 que rompió la sequía. El duelo bajo los tableros comenzó con fuerza: Tavares y Brandon Davies protagonizaron una serie de tapones espectaculares, mostrando su dominio en la pintura. Un triple de Eli Ndiaye puso al Real Madrid por delante momentáneamente, pero la reacción de Davies no tardó en llegar con otro acierto desde fuera. Un rápido contraataque culminado por Lundberg amplió la ventaja del Partizan a 8-12, y Marinkovic llevó la diferencia hasta los siete puntos.

El Madrid respondió con un parcial de 8-3, impulsado por seis puntos consecutivos de Hezonja y un mate demoledor de Tavares tras una asistencia de Campazzo. La dinámica del partido cambió por completo. Con la entrada de Ibaka, Deck y Rathan-Mayes, la defensa de los blancos subió varios escalones, cerrando la zona para frustrar al Partizan. Sin embargo, el equipo serbio seguía letal desde la línea de tres, con un impresionante 6/10 en triples. En los últimos instantes del primer cuarto, Alberto Abalde fue certero desde la línea de personal, empatando el encuentro a 24.
Segundo cuarto
Campazzo arrancó el segundo cuarto con magia: un pase por debajo de las piernas de Jones que dejó a Ibaka en posición para forzar la falta. La conexión argentina no tardó en hacer de las suyas, con un espectacular pase de Campazzo a Deck para sumar un 2+1. Rathan-Mayes continuó el festival ofensivo con un triple que amplió la ventaja del Real Madrid a siete puntos. Como siete eran las asistencias de Campazzo en su haber, el base argentino estaba marcando el ritmo del juego, transformando el baloncesto del Madrid en algo electrizante. A pesar de esto, el Partizan resistía. Jones, Marinkovic y Lundberg mantuvieron a su equipo a solo un punto de distancia, mientras Rathan-Mayes seguía encendido, anotando otro triple para los blancos.

El Madrid realizó cambios: Feliz, Llull y Tavares entraron por Campazzo, Rathan-Mayes e Ibaka. La primera acción de Feliz fue una entrada a canasta, pero se torció el tobillo al caer, dejándole fuera del partido momentáneamente. Los serbios aprovecharon la situación para recortar la diferencia a solo cuatro puntos. Una buena combinación entre Abalde y Tavares terminó con un poderoso mate del caboverdiano, aunque este cometió rápidamente dos faltas consecutivas, lo que obligó a la vuelta de Ibaka a la cancha. Carlik Jones clavó un triple a falta de 30 segundos, dejando la diferencia en apenas un punto. Pero Ibaka, tras un rebote ofensivo, cerró el cuarto con una canasta sobre la bocina, sellando un marcador de 50-47 en un auténtico recital ofensivo.
Tercer cuarto
La primera canasta de la segunda parte fue obra de Jones, previo robo de Lundberg sobre Tavares, que en el siguiente ataque realizaría una falta en ataque. Campazzo hizo los primeros puntos del Real Madrid después del descanso. Jones intimidó a Musa y el tiro del bosnio no tocó ni el aro, pero el pivot caboverdiano la volcó en el aro. Tavares era el protagonista de la segunda parte, ahora con una nueva falta personal que le condenaba al banquillo. En su lugar entró Ibaka, que nada más entrar dejó su sello con un violento tapón. Marinkovic desde el perímetro redujo la brecha a 5, pero Hezonja la volvió a abrir con un bonito fade away.

Entre Sterling Brown y Vanja Marinkovic hicieron cinco puntos consecutivos, aprovecharon el arreón al salir del tiempo muerto. Rathan-Mayes pecó de optimismo al saltar a poner un tapón en un lanzamiento de tres de Marinkovic, falta y tres libres para el serbio, aunque solo acertó en uno. Brown con una bandeja puso el partido en dos puntos, pero Campazzo clavó un triple para aumentar la distancia. El argentino seguía de dulce, dio un pase dándose la vuelta a Deck para hacer un nuevo 2+1. El cuarto acababa 68-64, los blancos siempre estuvieron por delante en el marcador, pero no terminaban de romper el partido.
Cuarto cuarto
Rathan-Mayes puso el 71-66 con un step back desde el triple, previamente Sterling Brown anotó frente a la prudente defensa de Ibaka. Marinkovic cortó un contraataque, su condena fue la antideportiva que aprovechó el Real Madrid: Musa realizó los dos tiros libres y el Rathan-Mayes hizo lo propio en la línea de tres, 4/4 para el canadiense en ese apartado. Obradovic pidió tiempo muerto para cambiar la dinámica de los suyos y reducir el 78-66 del electrónico. Momento crítico del partido, el Real Madrid seguía defendiendo a un alto nivel e impedía el juego eléctrico del Partizan. Musa puso el +15 con un triple frente a Carlik Jones, los blancos estaban decantando la balanza. Jones aferró a los serbios al partido, cinco puntos consecutivos el sudanés que obligó a Chus Mateo a pedir tiempo muerto.

Nada más salir, Rathan-Mayes erró por primera vez en el partido, acto seguido Carlik Jones sumo otros cuatro puntos más, +9 a favor de los blancos. El Real Madrid encontraba su rédito en a pintura, primero Deck, que provocó la falta, y después Ibaka con un violento mate. Una gran combinación de los vikingos ente Campazzo, Ibaka y Ndiaye acabó con un triple desde la esquina del senegalés, vuelta al +14. Obradovic volvió a pedir tiempo muerto y causó efecto, Ntilikina hizo cinco puntos consecutivos. Brandon Davies se fue expulsado después de dos personales seguidas, pero Carlik Jones seguía a lo suyo: tres puntos más para un cuarto de ensueño. El Real Madrid necesitaba anotar, la solución la encontró Campazzo con un triple muy forzado, pero lo contrarrestó Ntilikina en la siguiente posición. A falta de 30 segundos, Carlik fue a la línea de personal, pero la presión hizo en mella en el sudanés y erró ambos libres. Los de Chus Mateo consiguieron la victoria con un 93-86, en un partido de grandes ataques, pero no pobres defensas.






