La pretemporada del Málaga vuelve a dejar una noticia preocupante. Aaron Ochoa se suma a la lista de contratiempos del conjunto blanquiazul después de que las últimas pruebas médicas hayan detectado una lesión en el menisco externo de la rodilla derecha. Un contratiempo especialmente doloroso para un futbolista de apenas 19 años que afrontaba el verano con la intención de seguir creciendo y ganar protagonismo.
El problema comenzó con un golpe que provocó inflamación y obligó al canterano a reducir su carga de trabajo. Durante los últimos días, el Málaga confiaba en que la evolución fuese favorable. Tras el Trofeo Costa del Sol, Juanfran Funes explicó que Ochoa ya había podido completar algunas tareas junto al grupo y esperaba su regreso total a los entrenamientos.
Pero el escenario cambió. Las molestias no desaparecieron y Ochoa no consiguió reincorporarse con normalidad al trabajo colectivo. Ante la persistencia del dolor, el club decidió repetir las pruebas y fue entonces cuando apareció el diagnóstico: afectación del menisco externo de la rodilla derecha.
Ahora toca determinar el alcance exacto de la lesión y, sobre todo, el camino a seguir. El Málaga todavía no ha comunicado un periodo estimado de baja y el futbolista deberá someterse a nuevos estudios antes de tomar una decisión definitiva sobre el tratamiento.
La primera alternativa pasa por apostar por un tratamiento conservador. En lesiones de características similares, esta vía puede mantener al futbolista alejado de los terrenos de juego durante aproximadamente cuatro o seis semanas, aunque los plazos dependen de la evolución. La segunda opción sería recurrir a la cirugía, un escenario que elevaría considerablemente el tiempo de recuperación y podría apartar a Ochoa durante varios meses.
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