Bienvenidos al campeonato nacional de liga en su temporada 2026/2027. Vuelve LaLiga y lo ha hecho con uno de los partidos clásicos de esta, nuestra competición. Un partido peleado, intenso, en el cuál los árbitros aparecieron para marcar un choque con una decisión y en el que vimos la resurreción de un jugador que acabó definiendo él solo el partido: Mariano Díaz ha vuelto.
En un Mendizorroza con poca afluencia por las vacaciones de agosto, el "Glorioso" salió con lo esperado, con Rebbach ganándole la partida a Yusi, Denis por delante de Aleñá y Mañas acompañando a Toni Martínez por la sensible baja de Boyé. Para anular a los babazorros Bordalás apostó por lo esperado. Línea de 5, doble lateral con Kiko y Andrés García y el debut de Orel Mangala en el centro del campo.
Pitó el árbitro, rodó el primer balón y menos de 60 segundos tardó Mario Martín en hacer su primera falta. Hay cosas que no cambian. El Getafe fue superior en el inicio y no marcó en los primeros minutos por Tenaglia, que con un quite sublime evitó que Satriano se quedara mano a mano ante Sivera.
El final del "arreón" azulón acabó con la amarilla de Davinchi, la primera de LaLiga. Un repliegue de los madrileños hizo que el Alavés comenzara a dominar. Toni Martínez tuvo 2, un remate con la zurda que se fue arriba y otro acercamiento que acabó con un flojo disparo. Los piques y la intensidad no se negoció. Muchos choques y varias entradas duras marcaron la tónica del partido, algo clásico en el Getafe, pero en el minuto 39 Kiko Femenía cruzó la línea.
El guión esperado
Tras un despeje de un Koski, que estuvo colosal, Kiko levantó la pierna más de la cuenta y dejó un recado a Rebbach. La amarilla fue revisada por el VAR y la fuerza excesiva de la plancha acabó haciendo que Jesús Orellana le mostrara la roja, forzando un planteamiento aún más defensivo para el Getafe.
A la vuelta de vestuarios Bordalás cambió el planteamiento. Davinchi, amonestado en la primera parte, salió por Enes Ünal. Un 4-3-2 en el que el turco y Satriano demostraron que encajan y pueden jugar juntos, pero el dominio ya era del Alavés. Rebbach y Ángel Pérez tuvieron las primeras de la segunda parte, pero Soria estuvo excelso. El cancerbero madrileño comenzó a salvar a su equipo y Denis la tuvo tras una gran dejada de Toni Martínez.
Seguían pasando los minutos y tanto Bórdalas como Quique quisieron cambiar el guión con los cambios, pero todo seguía atascado. De lo más destacado fue el cambio de pareceres entre Ángel Pérez y Quique tras el primero salir por Yusi.
Mariano renace y cambia el partido
En el minuto 57 Quique había introducido al nuevo fichaje, Mikel Rodríguez, y a un viejo conocido como Mariano Díaz. El dominicano que había completado una buena pretemporada entró y fue importante desde los primeros minutos con algún remate peligroso, pero acabó siendo clave en la victoria de su equipo. Primero aprovechando un robo de Tenaglia para caer a banda y poner un centro que el propio Nahuel remató para romper el candado de David Soria.

Tras el gol la reacción natural del Alavés fue echarse atrás, y en el repliegue los azulones tuvieron algún acercamiento que solo tuvo peligro en un centro lateral que Ünal remató de espaldas. Con espacios Mikel Rodríguez pudo cerrar el partido en un mano a mano ante Soria, pero el remate raso se fue por el lateral de la red.

El Getafe estaba desplegado y el Alavés llegaba cada vez más sola a la puerta de Soria. Mariano condujo hasta el área rival, quiso filtrar para Ibáñez y, en vez de ceder para Rebbach, la colocó en la escuadra derecha. Su celebración, quitándose la camiseta, demostraba la rabia de un chico que había tardado 4 años en marcar. Mariano había vuelto. El subidón de confianza que tenía le hizo hasta regalar un pase sin mirar a Mikel Rodríguez, que con la zurda se la puso en la escuadra a Soria para demostrar que es un jugador que merecía jugar en Primera División.

4 temporadas, 3 años y 9 meses después Mariano Díaz había vuelto a marcar en un partido de Liga. Además, había regalado 2 asistencias siendo el jugador clave de su equipo. Mérito de él, por seguir creyendo, y de Quique, que le puso cuando físicamente no estaba y siguió confiando en él cuando nadie lo había hecho, ni él mismo. El Getafe se va con un castigo excesivo pero con algún mensaje entre líneas. Bordalás metió a Velou, un central zurdo de extremo. Tendrá sentido táctico, pero suena más a mensaje para Ángel Torres que un cambio futbolístico. Se ha abierto el telón, y todo cortesía de Mariano Díaz, el renacido.
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