El murciano exhibió todo su potencial y apalizó (6-0/6-1/6-4) a Tommy Paul para acceder, por tercer año consecutivo, a las semifinales de Roland Garros. El viernes, Carlitos se las verá con Musetti.
Alcaraz puso la séptima marcha
Carlos Alcaraz camina (o corre) con paso firme hacia un nuevo entorchado en el Bois de Boulogne. El Prodigio de El Palmar, vigente campeón de Roland Garros, apabulló a Tommy Paul en una nueva demostración de poderío tenístico y ya tiene asegurada su presencia en la penúltima ronda del Abierto de Francia. Solo el talento de Lorenzo Musetti, el cual venció a Tiafoe en cuatro apretados sets, separa al pupilo de Juan Carlos Ferrero de una nueva final en París.
Tras superar al bosnio Damir Dzumhur en tercera ronda, Carlos Alcaraz afirmó que no terminaba de sentirse del todo cómodo en las sesiones nocturnas de Roland Garros. Sin embargo, ante Paul, Carlitos disimuló muy bien ese descontento con las noches parisinas. Durante una hora, ni más ni menos, el cabeza de serie número dos infligió un severo correctivo a un tipo (Tommy) que ya sabe lo que es pisar los cuartos de final en tres Mayors distintos: Open de Australia, Wimbledon y Roland Garros.

El zarandeo fue de tal magnitud que el público de la Philippe Chatrier animó al tenista de Nueva Jersey con el claro objetivo de que el partido fuese algo más disputado. Pese a ello, no hubo manera. Carlitos no dio su brazo a torcer. Rápido, chisposo, contundente. Una auténtica máquina perfecta de jugar al tenis. La superioridad en pista era manifiesta. Hasta el punto de que Paul, campeón júnior en la arcilla de la capital francesa, se pareció más a un jugador amateur que a un ex Top 10.
Solo en la tercera manga hubo cierta pelea. Paul trató de igualar las fuerzas, pero fue llegar el 4-4 y terminarse el asunto. Carlos tenía prisa. Y cerró su obra magistral a lo grande, con una derecha ganadora marca de la casa. El viernes, presumiblemente en el primer turno de la Chatrier, Charly disputará sus séptimas semifinales de Grand Slam. Y recuerden, solo tiene 22 años. Casi nada.
Declaraciones a pie de pista
“Tuve unas sensaciones increíbles, trataba de dar cada golpe al 100%, daba igual el que fuera, sin pensar en nada más que en pegarle hacia delante. Uno de esos partidos en los que todo funcionó. Así que estoy completamente satisfecho”, añadió. “Traté de estar muy concentrado todo el rato y no bajar, porque sabía que Paul es un jugador impresionante”, recalcó Alcaraz en la entrevista a pie de pista junto a Mats Wilander.
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