El Almería recuperó la sonrisa a costa del Cádiz. La revolución de García Pimienta, que introdujo hasta siete novedades en su alineación, funcionó y el conjunto rojiblanco se llevó el derbi andaluz por 3-2 en un partido que tuvo prácticamente de todo. Los locales encarrilaron el triunfo antes del descanso con tres golpes certeros y, aunque el Cádiz apretó hasta el último suspiro, terminaron celebrando una victoria que corta su mala dinámica.
El conjunto almeriense quiso recuperar desde el inicio una de sus señas de identidad: balón, paciencia y dominio territorial. Javi Muñoz fue el primero en avisar con un disparo raso dentro del área que Ezkieta desvió con una gran intervención. Apenas dos minutos después, el centrocampista sí encontró el premio. Una elaborada acción colectiva terminó con Cipenga filtrando un pase al espacio para Javi Muñoz, que definió con la zurda y colocó el 1-0.
El Cádiz no tardó en responder. Después de que Ezkieta volviera a sostener a los suyos ante dos buenas oportunidades de Leo Baptistao, los visitantes aprovecharon su primera llegada clara para equilibrar el encuentro. Antoñito Cordero puso un córner preciso y Javi Castro se impuso en el área para que Ely, con su cabezazo, estableciera el 1-1.
El empate, sin embargo, no frenó al Almería. Cipenga se convirtió en el gran protagonista de la primera mitad. Primero obligó a Ezkieta a emplearse a fondo con un potente lanzamiento y, poco después, recuperó un balón en campo contrario, aceleró hacia el área y asistió a Miguel de la Fuente. El delantero cruzó su remate ante la salida del portero para devolver la ventaja a los rojiblancos.
Todavía quedaba tiempo para otro golpe. Y otra vez apareció Cipenga. El atacante volvió a servir un balón al área, esta vez para Leo Baptistao, que resolvió con la izquierda y encontró el hueco entre las piernas de Ezkieta. En apenas unos minutos, el Almería había pasado del empate a un 3-1 que parecía dejar el partido muy encarrilado.
Celades movió el banquillo de golpe tras el descanso y apostó por un triple cambio para intentar cambiar el guion. El Cádiz dio un paso al frente y comenzó a generar peligro con mayor frecuencia. Vladys rozó el gol después de un pase de Borja Vázquez e Izeta también tuvo una oportunidad inmejorable con un cabezazo en solitario que no encontró portería.
El Almería resistía y Andrés Fernández empezó a ganar protagonismo. El guardameta tuvo que intervenir en el tramo final para evitar que un centro con mucha intención de Borja Vázquez terminara directamente en la red. El Cádiz no dejó de intentarlo y acabó encontrando recompensa cuando el partido agonizaba.
Una acción embarullada dentro del área terminó con un remate de Borja Vázquez que tocó en Chirino y acabó dentro de su propia portería. El 3-2 encendió todas las alarmas en el estadio, pero el Almería aguantó los últimos instantes y pudo respirar aliviado con el pitido final.
0 comentarios