Segundo título de la temporada para Bea y Claudia tras vencer en la final a Icardo-Ortega (6-2 y 6-1)
La vida siempre da revanchas y segundas oportunidades. Bea González, que en el 2024 se retiró del Málaga P1 con una lesión en el pectoral, es el mejor ejemplo. La Perla del Palo soñaba con ser profeta en su tierra y hoy puede decir que lo es. Un año después de aquel trágico momento, Bea cambió el llanto por la felicidad y, de la mano de Claudia Fernández, alzó los brazos al cielo en señal de victoria.
Ellas son las nuevas campeonas del Málaga P1 tras una semana en la que han bordado la perfección. También ha ayudado que las dos primeras parejas del ranking se despidieran de la prueba en cuartos de final. Pero la actuación de las chicas de Gaby Reca cada vez que han saltado a pista ha sido sencillamente brillante.

En la final, ante Tamara Icardo y Marta Ortega, no iba a ser distinto. Un partido de máxima igualdad, aunque el marcador diga lo contrario. Sin embargo, la hora y media de juego acredita que el triunfo de Bea y Claudia no fue tan sencillo como hace imaginar el contundente 6-2 y 6-1 que lucía el casillero al término de la final.
Destinadas a ganar
Tamara Icardo y Marta Ortega lo intentaron todo en su primera final como pareja, pero no fue suficiente. Esta temporada está demostrado que hay tres parejas por encima del resto y eso, salvo sorpresa, se materializa en cada torneo. Con Claudia manejando el ritmo del partido y con Bea castigando en ataque, las probabilidades de perder eran escasas.
El componente ambiental, volcado con su paisana, también ayudó. Estaban destinadas a ser las campeonas del Málaga P1 desde el primer día que pisaron el Martín Carpena. Ni un solo set cedido a sus rivales en el camino al que ya es su segundo título como pareja. Un subidón anímico para seguir mirando de cerca a los dos binomios que están por encima en el ranking.
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