El lateral completó un partido de desgaste y compromiso en la victoria ante el Athletic
El Getafe logró una victoria muy trabajada ante el Athletic Club en el Coliseum por 2-0, cuyos goleadores fueron Lucho Vázquez y Satriano, en un partido donde el equipo volvió a demostrar su solidez defensiva. En ese contexto, Boselli fue una de las piezas más exigidas y constantes del encuentro.
El lateral disputó los 90 minutos y tuvo un papel clave en el sistema de José Bordalás, basado en el orden y la intensidad. Su actuación no destacó por acciones ofensivas, sino por el enorme trabajo defensivo que realizó durante todo el partido.
Los datos reflejan perfectamente su esfuerzo: participó en siete acciones defensivas, con cuatro entradas intentadas, además de sumar despejes, bloqueos y recuperaciones. Sin embargo, más allá de las cifras, su partido estuvo marcado por la exigencia constante en su banda.
Boselli tuvo que enfrentarse en varias ocasiones a jugadores rápidos del Athletic, como Álex Berenguer, lo que le obligó a mantenerse siempre concentrado. Aunque fue superado en algunos duelos, nunca dejó de competir y se mantuvo firme en un partido muy físico.
El encuentro de Boselli representa a la perfección el ADN del Getafe de Bordalás: sacrificio, intensidad y compromiso colectivo. No fue un partido brillante, pero sí necesario para sostener a un equipo que apenas concedió ocasiones.
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