El conjunto blanquiazul rasca un empate ante el Elche en un choque condicionado por la protesta de Marathon Inferior
Ocho años de travesía por el desierto llegaron a su fin sobre el césped de Abanca Riazor. El Deportivo de La Coruña certificó su esperado regreso a la élite del fútbol español con un trabajado empate frente al Elche, un rival directo que puso a prueba la resistencia física y táctica del cuadro gallego. El estreno ofreció destellos de enorme categoría individual y dejó buenas sensaciones deportivas de cara a la permanencia, aunque el choque estuvo atravesado de principio a fin por un enrarecido clima institucional. Entre la ilusión de volver a ver al equipo competir contra los mejores y la tensión palpable en los pasillos y la grada, la parroquia blanquiazul vivió una jornada agridulce que reflejó la complejidad del momento que atraviesa la entidad.
Debut con golazo de Aubameyang, el muro de Leo Román y mensaje claro de Ximo
En el plano estrictamente deportivo, Antonio Hidalgo no ocultó su orgullo tras el encuentro: "Contento de poder hacer el debut, sobre todo en casa con nuestra gente. Las sensaciones siempre son positivas cuando se suma en esta categoría. Todo el mundo quiere sumar de tres, pero esa falta de frescura nos ha pasado factura". El técnico detalló la lectura del choque afirmando que "sabíamos que era un equipo que iba a meter mucha gente por dentro, que teníamos que arriesgar para emparejar al ir a primera línea", al tiempo que concluyó satisfecho con el rendimiento del bloque: "Nos han exigido mucho, hemos tenido que arriesgar con algunos jugadores. Hemos competido bien, estamos contentos con el punto. Se ha invertido el dinero con jugadores diferenciales y lo han demostrado".
Sobre el verde, los fichajes estelares asumieron los galones desde el inicio. Pierre-Emerick Aubameyang adelantó al Dépor con una maniobra brillante: "El control fue muy bueno y así es más fácil marcar gol. Desde que llegué a la ciudad la gente es muy buena conmigo, estoy muy feliz", comentó el gabonés, reconociendo a su vez que se quedaba "con el sabor así, así... Hemos jugado bien, pero nos ha faltado piernas al final. Esto nos va a servir para el futuro". Por su parte, Leo Román cuajó un papel estelar con tres paradas de mérito: "Contento por el debut y por la imagen que dio el equipo. Queríamos llevarnos los tres puntos, pero no pudo ser", aseguró, añadiendo que "siempre está bien empezar con buen pie y transmitir tranquilidad al equipo. Estoy muy agradecido por el cariño que me dio la gente desde el primer día".

Antonio Hidalgo durante la rueda de prensa post partido. Fuente: RC Deportivo
En la zona mixta, Ximo Navarro le dio valor al resultado analizando que "nos hubiese gustado sumar de tres en este primer partido en casa. Va a ser muy importante sumar siempre, hemos tenido un rival muy bueno con balón. Recibiendo en balón parado nos fastidia un poco. Pero un punto y a seguir". El lateral recalcó que "tenemos que hacernos muy fuertes en casa en esta categoría porque los equipos son de mucha calidad" y restó importancia al bajón físico en el tramo final: "Por momentos nos han faltado algo de piernas, pero con el paso de los partidos iremos a mejor. No es algo preocupante". Respecto al significado del ascenso, el defensa fue contundente sobre los años lejos de la élite: "Personalmente eran unos años sin jugar en esta categoría, para el club también mucho tiempo; quizá demasiado para lo que es el Dépor. Ahora a defenderlo a muerte esta temporada para estar muchos años."
La marea naranja se declara en huelga de voz y el club impone censura
Más allá de la pelota, el encuentro estuvo completamente marcado por el malestar social generado por las nuevas medidas impuestas por la directiva en Marathón Inferior. El color naranja sustituyó al tradicional blanquiazul en miles de camisetas como símbolo de protesta organizada por el sector donde se ubican los Riazor Blues. La grada respondió con una llamativa huelga de cánticos que transformó el ambiente habitual en un constante batir de palmas, rompiendo el mutismo de forma puntual en el minuto 40 para proclamar consignas como "Marathón, solución" y entonar con fuerza "En un mundo que no quiere ultras cantaremos más" para reivindicar el papel de la animación en el recinto.
A pesar de la contención vocal, el deportivismo encontró el modo de arropar a los suyos en cada acción de peligro, ovacionando con fuerza el regreso de David Mella tras su lesión y dedicándole cánticos de apoyo al arquero balear al grito de "Leo Román, Leo Román". La cifra oficial de asistencia rebasó los 29.000 espectadores, si bien el anuncio por megafonía fue recibido con tímidos silbidos que delataban la distancia existente entre la afición y la gestión institucional. Ni siquiera el gol del Elche apagó los aplausos de un feudo que demostró estar volcado con los futbolistas al entonar suavemente un "sí se puede" desde la grada de Pabellón.

Ximo Navarro durante la zona mixta. Fuente: RC Deportivo
El momento de mayor tensión institucional se trasladó a las comparecencias posteriores al choque, donde el club ejerció un férreo control del mensaje. La entidad estableció como premisa "sin admitir preguntas sobre el ambiente" para no permitir ninguna cuestión dirigida a Antonio Hidalgo sobre la atmósfera vivida en la grada, vetando de forma directa que el técnico se pronunciase al respecto. Una orden de silencio que se extendió a la zona mixta con Ximo Navarro, a quien tampoco se le permitió responder sobre la protesta de la afición ante las directrices marcadas por la entidad, generando un enorme revuelo y críticas unánimes en redes sociales por el comportamiento del club.
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