El Castellón salió de Balaídos con tres puntos de enorme valor después de imponerse al Celta Fortuna en un partido que tuvo de todo: dominio visitante, reacción local, ocasiones para ambos y un tramo final de máxima tensión. El conjunto de Pablo Hernández golpeó primero, amplió su ventaja tras el descanso y terminó sufriendo ante el empuje de un filial celeste que nunca dio el partido por perdido.
Los orelluts saltaron al césped con las ideas muy claras. Apenas necesitaron unos minutos para demostrarlo. En su primera llegada con peligro, Fran Castillo aprovechó un balón suelto dentro del área y superó a Carrillo para colocar el 0-1. El Castellón tenía el partido donde quería y pudo ampliar la renta poco después. Córdoba probó fortuna con un potente disparo que se perdió por poco y, al cuarto de hora, Camara se plantó ante el portero vigués, aunque no acertó en la definición.
El vendaval castellonense no cesaba. Camara volvió a rondar el gol con un cabezazo que terminó en las manos de Carrillo. El Fortuna, desbordado durante buena parte del primer tiempo, necesitó llegar a los últimos minutos para encontrar algo de aire. Antañón lo intentó desde la frontal y Marín obligó a estar atento al guardameta visitante con un remate de cabeza tras un centro de Milla. El conjunto de Fredi comenzaba a reaccionar, aunque seguía sin encontrar el camino del gol.
El descanso cambió el guion. Fredi movió piezas y el filial celeste salió decidido a buscar el empate. Ángel Arcos tuvo una ocasión inmejorable nada más comenzar la segunda mitad en una acción de tres contra dos, pero su disparo se marchó desviado. El Castellón no perdonó en la siguiente. Castillo puso un balón preciso y Pablo Santiago apareció para batir a Carrillo y colocar el 0-2.
Balaídos empezó entonces a creer en otra remontada. El recuerdo del espectacular vuelco ante el Andorra todavía estaba fresco y el Fortuna se lanzó con todo. El encuentro se convirtió en un ida y vuelta constante. Carrillo evitó el tercero con una gran intervención ante Córdoba, mientras Capde respondió en el otro área. Camara volvió a amenazar y el partido se abrió por completo.
Hasta que apareció Hugo Cuenca. El jugador celeste filtró un pase de enorme calidad que dejó a Óscar Marcos completamente solo frente a Matthys. El atacante no perdonó y recortó distancias. El 1-2 encendió definitivamente Balaídos.
El estadio volvió a soñar con otra remontada. Y el Castellón empezó a sentir el aliento del rival. Somuah estuvo a punto de igualar la contienda con un espectacular zurdazo que hizo temblar el larguero. El Fortuna apretaba, acumulaba efectivos y buscaba el empate con insistencia, pero el conjunto de Pablo Hernández consiguió resistir el último arreón.
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