El estreno de Jimmy Butler con Warriors no se ha hecho esperar. En la madrugada del 9 de febrero contra los Chicago Bulls (su primer equipo en la NBA), el jugador texano ha debutado oficialmente con los de la Bahía. Tras un traspaso in extremis, fruto de las ansias de Butler por salir de Miami y la negativa de Kevin Durant para regresar al lugar donde consiguió dos anillos, la normalidad pretende instaurarse en Golden State y en toda la liga en realidad. El nuevo jugador luce el dorsal «10», en honor a Neymar Jr. y Paul Pogba según comentó, y ha plasmado un gran primer partido: 25 puntos (7/12 en tiros de campo y 11/13 en tiros libres) y 4 asistencias en 29 minutos.
La victoria de Warriors frente a Bulls (132-111) no ha sido un camino de rosas pese a su abultado marcador. Golden State llegó a perder por 25 puntos a comienzos del tercer cuarto y en ese momento atisbar una reacción parecía impensable. Aun así, un parcial de 62-18 entre el 7:28 del tercer cuarto y 4:31 del último cuarto confirmaron la remontada. Otra vez, un estratosférico Stephen Curry lideró a un equipo falto de ideas gracias a sus 34 puntos y 6 asistencias (+23 cuando el base se encontraba en pista). También los jóvenes Podziemski (16 puntos y 7 asistencias) y Quinten Post (18 puntos con un 4/7 en triples) ayudaron para llevarse esta necesaria victoria. El récord actual de 26-26 los sitúa undécimos en la tabla (fuera de Play-In), aunque empatados con Suns y Kings.
Conclusiones precipitadas del primer partido
La primera canasta de Jimmy Butler con Warriors, un Alley-oop acabado en mate tras un puerta atrás de libro, es una buena definición de aquello que aportará el escolta a su nuevo equipo. La explosividad y compromiso que imprime Butler es uno de sus puntos de estrella, los cuales toman mayor protagonismo en Playoffs. Es evidente que Butler no es un perfil de jugador habitual en la Bahía. Su partido contra Bulls nos muestra que su primera opción siempre será atacar el aro y pocas veces tirar desde el perímetro, apenas un triple intentado esta noche. Por ende, esa capacidad para absorber impactos y sacar un 2+1 añade otro factor de peligro en Golden State. El apartado defensivo de Butler también sumará a un equipo donde Green era el único que no tenía reparo en ponerse las botas de trabajo. La simbiosis entre estos dos también se prevé como fundamental.
La situación de Golden State Warriors es delicada y la llegada de su nueva estrella debe conseguir un rendimiento inmediato para subir de posiciones. En la Conferencia Oeste apenas separan 3.5 partidos al sexto (Timberwolves) y undécimo clasificado (Warriors). Una igualdad extrema que el equipo tiene que ver como una oportunidad. La salida de Wiggins es un golpe duro para el plantel, pero confiar en un paso hacia delante de Butler, Kuminga y Moody es un plan no del todo surrealista. Las sensaciones y dinámicas colectivas son la clave, ya se ven cada noche con los chicos de Cleveland, y conseguirlas pueden elevar a un equipo tedioso al siguiente nivel.
La dupla Butler y Curry
“Los polos opuestos se atraen. No creo que haya un mejor complemento que yo para él y viceversa. A él no lo van a dejar nunca de defender, mínimo dos personas. Me quedo con el trabajo fácil. Yo puedo jugar uno contra uno o en espacios abiertos”. Estas fueron las palabras de Jimmy Butler tras el encuentro. El escolta conoce a la perfección las virtudes de su nuevo compañero y como ello puede afectar positivamente a su juego. Por su parte, Stephen Curry también se refirió a Butler como «el jugador opuesto a mí». La diferencia de triples intentados tampoco le fue pasado por alto: «Yo tiré 16 triples y él, uno solo. Fue mucho a la línea de libres y dominó la pintura, yo domino el perímetro. Esto tiene el potencial de ser muy divertido».

El nuevo dúo estrella de Golden State denota amplias diferencias a los Splash Brother o la dupla Curry-Duant de antaño. No por ello es una mala noticia. Al final no hay nada mejor que apostar por algo diferente para dejar atrás las malas sensaciones. La temporada empieza a adentrarse en su recta final y Warrios debe tener claros sus objetivos. Su momento actual es de absoluta decadencia y falta de garra. Por ello, no hay nada mejor que un Jimmy Butler de la vida para dar la vuelta a una tortilla que ya se ha quemado por uno de sus lados.
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