El Córdoba volvió a sonreír en El Arcángel. El conjunto blanquiverde se impuso por 3-2 al Tenerife en un partido frenético, con alternativas constantes y cinco goles, y puso fin a una dinámica negativa que le había llevado a encadenar dos derrotas consecutivas en casa. Isma Ruiz decidió con un zurdazo espectacular en un duelo en el que los insulares resistieron hasta el último golpe. La victoria permite a los andaluces abandonar los puestos de descenso, mientras que el Tenerife prolonga su crisis, con un solo triunfo en sus últimos seis encuentros.
El encuentro no dio tregua desde el inicio. Eder García adelantó al Córdoba con un potente disparo desde la frontal que se estrelló en el larguero antes de cruzar la línea de gol. La alegría local duró poco: Gomis aprovechó un pase de Iván Chapela para superar a Guilherme en el mano a mano y devolver la igualdad al marcador.
La respuesta blanquiverde llegó mediante una jugada colectiva de muchos quilates. Diego Bri encontró a Diego Percan con un pase preciso y el delantero remató a placer en el segundo palo para firmar el 2-1. Antes del descanso, el choque también dejó polémica arbitral, con una expulsión inicial de Rubén Alves que el colegiado rectificó tras revisar la acción en el VAR, mostrando finalmente amarilla a ambos protagonistas.
Tras el paso por vestuarios, el Córdoba dispuso de varias ocasiones para ampliar su ventaja, pero terminó pagando su falta de acierto. Ranos aprovechó un error en la salida de balón y, con un disparo cruzado que golpeó en el poste, estableció el 2-2.
El partido volvía a empezar, pero Isma Ruiz tenía otros planes. El centrocampista recogió el balón en la frontal y conectó un zurdazo imparable para desatar la euforia en El Arcángel. El Tenerife buscó de nuevo la igualada, aunque esta vez no encontró premio. La expulsión de Juanjo Sánchez en el minuto 87 añadió tensión a los instantes finales, pero el Córdoba resistió para llevarse tres puntos vitales.
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