El malagueño cayó en la final de Washington ante De Miñaur tras desperdiciar tres pelotas de partido. El primer título ATP tendrá que esperar.
Una daga en el corazón de Davidovich
El tenis y el destino la han tomado con Alejandro Davidovich. El malagueño, que vive uno de los mejores momentos de su carrera y aparecerá en el Top 20 del ranking a partir de este lunes, vivió una auténtica pesadilla en Washington. Tras un torneo impecable en la capital estadounidense, eliminando a rivales de entidad como Taylor Fritz o Ben Shelton, Foki volvió a ser víctima de sus propios fantasmas interiores. El tenista español tuvo muy cerca la victoria, lo que hubiera supuesto acercarse un poco más al Top 10 y, lo que es más importante, haber alzado su primer trofeo a nivel ATP. Lo tocó con la yema de los dedos, gozando, incluso, de tres pelotas de partido y un favorable 5-2 en el tercer set. Fue entonces cuando la tensión del momento se apoderó, una vez más, de la mente de Alejandro. En cuestión de minutos, se pasó de la esperanza al hundimiento. Finalmente, todo terminó de forma dramática.
Cabe destacar la férrea voluntad de Alex De Minaur, rival de Alejandro en la final, y que nunca le perdió la cara al encuentro. El australiano es puro corazón. Pelea hasta las últimas consecuencias y, esa resiliencia, normalmente, tiene premio. En Washington, al menos, lo tuvo. Dejando a un lado la enorme voluntad de The Demon, es cierto que no es la primera vez que Davidovich deja escapar una oportunidad de tal magnitud. Ya le ocurrió en la final de Delray Beach a principios de año, cuando también dispuso de dos bolas de partido ante Kecmanovic. La sensación que transmite Foki es de vértigo. Sus propios demonios le atormentan cuando más cerca está de la gloria. Y es una lástima, porque posee un nivel suficiente como para desafiar a las grandes figuras del circuito.

Palmarés vacío
A sus 26 años, Davidovich aún no ha estrenado su palmarés al más alto nivel. El balance que presenta en finales es desalentador: 0-4. Difícil de explicar para alguien que posee un talento de tal calibre. De hecho, es el único representante del Top 20 que no sabe lo que es ganar un título. Una losa que pesa como una mochila de 100 kg. A pesar de ello, la esperanza es lo último que se pierde. Si Alejandro consigue mantener el nivel del presente curso tenístico, el primer trofeo estará al caer. Solamente haría falta saber cuándo y dónde.
Levantarse lo antes posible
No será tarea sencilla digerir la derrota sufrida en la final de Washington. Eso por descontado. Más si cabe, cuando ya has pasado por el mismo mal trago hace unos meses. Pero el tenis no se detiene y, al contrario de lo que ocurre en otros deportes, ofrece revancha. Ahora bien, hay que ganársela. El trágico desenlace final no puede tapar el fabuloso 2025 que está firmando Davidovich. 32 victorias y un undécimo puesto en la Race le contemplan. Tiene a tiro batir su propio registro de triunfos (32) que data del año 2023. El Fokinismo está dolido, pero no herido de muerte.
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