Los blancos encajaron las piezas sobre la marcha, remontaron 16 puntos y tiraron de oficio en la prórroga. Luwawu y Pradilla brillaron junto a un gran Feliz.
Cuando se anunció la creación de la SuperCup de la Euroliga, muchos críticos señalaron que una competición de este calibre no aportaría baloncesto de calidad debido a que en pretemporada pocos equipos se ponen a tono, y justo al inicio de temporada sería complicado ver un juego vistoso en comparación con algunos meses de avance.
De momento las semifinales cumplieron con su cometido. En ambas se llegó a los tramos finales y los equipos que perdieron tuvieron tiro para ganar el choque. En la segunda semifinal era difícil que sucediera, pero el Madrid ya comienza la temporada preparando a su gente para lo que se viene. Los de Pedro Martínez se agarraron al partido tras comenzar con déficit (21-7 y 36-20). A medida que pasaban los minutos, las piezas del engranaje fueron encajando, y el motor comenzó a empujar. Con Andrés Feliz como líder, el dominicano activó a Tavares (20 puntos y 7 rebotes) y aportó su espacio para Luwawu-Cabarrot, que generó 15 puntos y 6 pases de canasta a la vuelta de vestuarios. El quinteto que funcionó incluyó a un Pradilla ideal en el lanzamiento exterior y a la hora de rebotear junto a los 2 argentinos, Deck (15 puntos) y Campazzo, que acallaron a los que creían que no eran compatibles con el juego de Pedro Martínez.

Todo esto sucedió tras un inicio discreto de los blancos, vestidos con su nueva equipación verde. El Dubai, uno de los nuevos ricos, quería demostrar desde el inicio su cartel de poderoso, y comenzó apabullando a un Madrid sin fluidez ni acierto, todo lo contrario que los emiratís que conectaron todos sus lanzamientos y que sacaron del banquillo a Shengelia para finalizar un gran parcial (21-7). Pedro tuvo que darle la vuelta a la rotación, con los argentinos y Feliz la chispa parecía haber vuelto (21-15), pero a partir de ahí el partido se asentó en la misma dinámica.

Canastas de un equipo, respuesta del otro. Si el Madrid anotaba los de Xavi Pascual no tardaban en responder. El acierto de gente como McKinley Wright, Diakite y Kabengele respondía a cualquier intento de reacción blanca, manteniendo la ventaja en 15 puntos. Pero antes de que ambos equipos se fueran a vestuarios, sucedió un golpe de teatro. Un parcial de 0-14 cambió el partido en un suspiro. Tavares, Pradilla y Deck completaron la reacción a pesar de que al caboverdiano lo buscaban alejar de la pintura y que se ganara sus puntos desde el tiro libre.

Los emiratís se fueron con el miedo al cuerpo en el descanso, y a la vuelta la reacción continuó. El partido se igualó y todo el acierto desde el perímetro desapareció. Eso otorgó una mayor importancia al rebote y a los tiros libres, donde se arañaban las diferencias. Feliz antes del final del tercer periodo anotó en 1 contra 1 para el 63-64.
Entrando al último cuarto aparecieron los fichajes. Fue el momento de Jaime Pradilla y TLC. El maño conectó 2 triples que dieron cierta holgura al conjunto de Pedro Martínez, que después se agarró al alero francés para colocar una renta de 7 puntos que permitía casi cerrar el partido. Se quedó todo en el casi. Xavi Pascual buscaba soluciones y las encontró en Okobo y Bacon. Los exteriores sumaban a base de talento y Kabengele con 2 gorros a Tavares levantaba al equipo atrás. El parcial de 14-4 invirtió las tornas y los recordó al inicio. Dubai cerca de tocar su primera final europea y el Madrid buscando a alguien capaz de hacer la machada. Ahí se erigió Luwawu, que anotó el triple que con 88-88 llevó el partido a la prórroga.

En la prórroga se notó quién reservaba gasolina y quien había apretado antes. Con un Feliz maratoniano y un Dubai cansado, el Madrid logró el parcial suficiente para llegar a meta, completándolo todo con un triple de Campazzo, el primero de su cuenta particular, para el 88-96. Con el modo supervivencia activado, Okobo enganchó a los suyos con un triple sobre la bocina de posesión, y a pesar de otro triplazo de Wright sobre Campazzo, Luwawu desde el tiro libre ya había hecho el trabajo para mandar al Madrid a una final europea.

Aunque el trofeo sea nuevo y su valor aún esté por determinar, siempre gusta ver un Olympiakos-Real Madrid. Reedición de la pasada final de Atenas disputada en el OAKA. 2 equipos que, con sus más y sus menos, han tenido lavados de cara serios para la nueva temporada. Será un día de reencuentros, especialmente para Jean Montero con su ex compañero Jaime Pradilla y su ex técnico Pedro Martínez. Hoy sábado a las 19h, tendremos la final de la competición.
Ficha técnica
95 - Dubai Basketball (27+16+20+25+7): Okobo (24), Wright IV (12), Bacon (19), Blossomgame (4) y Kabengele (10) -5 inicial-, Anderson (3), Mintz (3), Bertans (0), Diakité (5), Shengelia (11), Petrusev (0) y Walkup (4).
98 - Real Madrid (18+24+22+24+10): Campazzo (5), Feliz (10), Deck (15), Okeke (4) y Tavares (20) -5 inicial- Shulga (0), Luwawu-Cabarrot (20), Pradilla (13), Abalde (0), Maledon (4), Jantunen (5) y Sarr (2).
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