El Masters canadiense ha visto cómo algunos de los mejores jugadores del mundo han decidido bajarse del torneo. Su lugar en el calendario lo complica todo.
El Masters 1000 de Canadá, contra las cuerdas
Lo que tenía que pasar, pasó. Finalmente, y como era de esperar, el Masters 1000 de Canadá, que se disputará en Toronto entre el 27 de julio y el 7 de agosto, no contará con la presencia de los tres grandes atractivos del circuito masculino: Novak Djokovic, Carlos Alcaraz y Jannik Sinner. Era un secreto a voces tras lo ocurrido en Wimbledon. Y ha terminado por confirmarse en las últimas horas. Así pues, los tres tenores del tenis mundial apurarán una semana más sus vacaciones antes de regresar a la actividad en Cincinnati. Un golpe duro para el certamen canadiense. Y ojo, porque el futuro a corto plazo no es alentador en absoluto.
El extenuante y comprimido calendario. No hay motivo que explique más y mejor la ausencia de grandes jugadores en tierras canadienses. En los últimos años, Canadá y Cincinnati eran dos de los Masters 1000 que aún mantenían el formato clásico, es decir, su duración era de una semana. Ni más ni menos. Esa esencia ha cambiado completamente en 2025. La ATP, en un nuevo (e infructuoso) intento de promocionar los Masters de 10/11 días, alargó la duración de ambos eventos, provocando un reajuste en el cronograma y estrechando el margen entre el final de Wimbledon y el inicio de la gira norteamericana. En definitiva, un desastre.

El novedoso formato, más propio de un Grand Slam que de un Masters 1000, unido al poco descanso del que disponen aquellos tenistas que han avanzado hasta las rondas finales en Londres, ha propiciado esta concatenación de bajas. Las decisiones de los jugadores son entendibles y lógicas. El US Open está a la vuelta de la esquina y nadie quiere llegar extenuado a Nueva York. El Masters de Cincinnati (7/18 agosto), con una mejor ubicación en el calendario, apunta a convertirse en el torneo preparatorio por excelencia.
Futuro incierto
Entonces, ¿esta va a ser la tónica habitual cada verano? Pues si la ATP no retoma el rumbo, todo hace pensar que sí. Las cartas están sobre la mesa. Hay dos frentes abiertos para el Masters de Canadá: acostumbrarse a la escasez de grandes figuras o regresar sobre sus pasos. A priori, la respuesta debería ser sencilla. Cuantos más jugadores Top atraigas, más audiencias y, por ende, más beneficios y mayor repercusión tendrás. Simple y llanamente. Además, cabe destacar que el certamen canadiense, en años olímpicos (como ya ocurrió en 2024) suele ser sacrificado por un gran número de tenistas. Los organizadores no deben estar entusiasmados con el panorama que se les presenta por delante. Eso por descontado.
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