El Albacete vuelve a mirar a su propia historia en busca de respuestas. El conjunto manchego atraviesa uno de los peores arranques de su trayectoria reciente en Segunda y los precedentes demuestran que tocar fondo tan pronto no siempre conduce al desastre, aunque también existen ejemplos que invitan a extremar la preocupación.
Uno de los capítulos más parecidos al actual se remonta a la temporada 2007-08. Aquel Albacete sumó apenas un punto en las seis primeras jornadas, después de encadenar cinco derrotas y un empate. La dinámica incluso empeoró una semana después, pero el equipo terminó reaccionando. Quique Hernández dejó el banquillo en la jornada 26 y su sustituto, Máximo Hernández, logró enderezar el rumbo con siete victorias en sus 16 partidos. El Alba acabó aquel curso en la duodécima posición.
También hubo señales de alarma en 2017-18. El equipo arrancó con un punto de los primeros 15, José Manuel Aira fue destituido en la octava jornada y Enrique Martín tomó las riendas para acabar asegurando la permanencia en un agónico cierre en Tenerife.
La otra cara de la moneda aparece en 2020-21. El mismo pobre registro inicial desembocó en una temporada caótica, con hasta cuatro entrenadores y un descenso que terminó consumándose.
Hay, sin embargo, un precedente especialmente llamativo: el de 2014-15. Con Luis César Sampedro en el banquillo, el Albacete llegó a encadenar siete derrotas consecutivas y solo sumaba cinco puntos tras once jornadas. El club mantuvo su confianza en el técnico y el equipo reaccionó hasta salvar la categoría.
Ahora Alberto González afronta otro desafío. El próximo compromiso en Girona aparece como una oportunidad para cortar la dinámica y empezar a cambiar el relato.
La enfermería tampoco da tregua
A la delicada situación clasificatoria se suma un problema creciente de bajas. Javi Moreno deberá pasar por el quirófano tras sufrir una lesión en la rodilla izquierda, mientras que Lorenzo Aguado estará varias jornadas fuera por una dolencia en los isquiotibiales.
Ambos se incorporan a una enfermería en la que ya figuran Puertas, Obeng, Capi, San Bartolomé, Pepe Sánchez y Vallejo. Munir y Rober González, por su parte, podrían reaparecer en la convocatoria para Girona. El Alba necesita reaccionar y, además, hacerlo con una plantilla cada vez más condicionada por las ausencias.
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