Miles de aficionados se movilizan bajo el lema "El Rayo es de Vallekas o no será" en día de partido
La masa social del Rayo Vallecano ha respondido con una movilización histórica al exilio forzado del equipo y al deterioro institucional que atraviesa la entidad. Bajo el lema "El Rayo es de Vallekas o no será", alrededor de 3.000 aficionados marcharon este sábado desde la Fuente de la Asamblea hasta el Estadio de Vallecas en una protesta masiva convocada por la Plataforma ADRV y la Federación de Peñas. La jornada escenificó un rechazo absoluto a la gestión de Raúl Martín Presa, con pancartas que exigían su inhabilitación y un boicot secundado en las gradas de Butarque, donde los gritos de "¡Presa, vete ya!" resonaron tanto en la manifestación del barrio como en el propio palco de Butarque.
Clamor popular en el barrio y rechazo unánime en Butarque
La manifestación en las calles de Vallecas volvió a mostrar el músculo social de la hinchada franjirroja en defensa de la identidad de su club. Desde horas antes del inicio del encuentro ante el Racing de Santander, las calles del barrio se inundaron de camisetas, bufandas y cánticos para exigir un recinto digno y la salida inmediata del presidente. La iniciativa de vaciar las gradas de Butarque como medida de protesta fue secundada por gran parte de la afición, que prefirió reivindicar sus orígenes en la Avenida de la Albufera antes que validar el traslado logístico impuesto por las circunstancias.
A pesar de la convocatoria de vacío, la figura de Martín Presa tampoco encontró tregua en el escenario del partido. El mandatario presenció el choque ante el Racing desde el palco de Butarque, donde tuvo que escuchar los mismos cánticos de dimisión procedentes de los cientos de seguidores que decidieron acudir a Leganés. La dualidad de la jornada dejó una imagen reveladora: una masa social fragmentada en la logística, pero plenamente unificada en el objetivo de lograr un cambio radical en el sillón presidencial.

Marquesina de autobús con uno de los carteles que se pegaron durante la protesta. Fuente: Laura Álvarez Manso
El vestuario no se mantuvo ajeno al sentir de su entorno durante el triunfo deportivo (3-2) frente al cuadro cántabro. Futbolistas del primer equipo como Pedro Díaz hicieron patente la importancia del factor local tras el pitido final, asegurando ante los medios que "Vallecas para nosotros es esencial". Las palabras del centrocampista reforzaron el sentir de una plantilla que, en mitad de la tormenta institucional y el trabajo táctico de Beñat San José, continúa echando de menos el calor directo de su estadio natural.
Fractura con las leyendas del club y ola de solidaridad interclubes
El distanciamiento social ha alcanzado a las capas más emblemáticas de la historia del Rayo Vallecano. La Asociación de Exjugadores (AVRY) confirmó su decisión de desvincularse formalmente de la entidad y cesar su representación en actos oficiales debido al "desinterés y falta de respeto" demostrados por la directiva hacia veteranos, cantera y empleados. Leyendas como Jesús Diego Cota sumaron su presencia a la marcha del sábado, denunciando que el club vive sus "peores momentos sentimentales" y exigiendo una rectificación a la junta directiva ante el malestar generalizado de la masa social.
El malestar de los seguidores ha traspasado las fronteras del barrio y ha comenzado a articular vías de protesta legal e institucional. Representantes de la hinchada han entablado contactos con gabinetes jurídicos y la organización FACUA para valorar la interposición de demandas colectivas por los perjuicios económicos causados a los más de 12.000 abonados. A su vez, los colectivos de peñas insisten en que el regreso al estadio no debe realizarse a cualquier precio, sino garantizando una infraestructura segura que ponga fin a 15 años de deficiencias operativas.

Jugadores de la AVRY en un encuentro de veteranos. Fuente: AVRY
La crisis del Rayo Vallecano ha generado también una ola de respaldo en otros puntos de la geografía futbolística nacional. Durante el encuentro de Primera Federación entre la UE Sant Andreu y el Águilas FC en el estadio Narcís Sala, la grada catalana desplegó una pancarta con el mensaje "Qui ha de marxar de Vallecas és Martín Presa". Esta muestra de apoyo se suma a los múltiples gestos de fraternidad recibidos por el rayismo desde distintas hinchadas, consolidando una corriente de solidaridad en defensa de la identidad popular de los clubes de barrio.
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