El charrúa habló en zona mixta de su rendimiento en el doble lateral así como de la reciente muerte de su padre
El 2 de diciembre, las redes sociales del Rayo Vallecano anunciaron una noticia triste como es la pérdida de un ser querido. En aquella noche, todo el rayismo se volcó con el Pacha Espino. Su padre falleció, pero el fútbol está siendo su vía de escape para superar las adversidades. El jugador de 33 años fue apoyado por club, staff y sus compañeros, como es lógico. Es más, no le pidieron ni una fecha límite para volver. Ahora bien, el ex del Cádiz solo se perdió los encuentros ante el Real Ávila y el RCD Espanyol. La misión era clara: estar en las finales donde la Franja se jugaba el todo o nada en Europa. Ha transformado un momento doloroso en una fuente de motivación para dar un rendimiento brutal. Un nivel en el que Íñigo Pérez tiene mucha parte de culpa.
Clave para la clasificación
En zona mixta, el Pacha Espino llegó con humor: «Nooooo, pero cuanta gente hay hoy… ¿No me puedo ir a casa?» Desatando la risa de los presentes. Es más, incluso se puso a entrevistar a Florian Lejeune, debatiendo que gol fue mejor, si el suyo o el del francés. Hay que hacer el inciso: Anotó el tanto ganador ante el Jagiellonia, fue premiado con titularidad ante el Real Betis y anoche entró 12 minutos, pero marcó un golazo, después de realizar una jugada maradoniana. Con Íñigo Pérez, ha pasado de ser un lateral puro a jugar de extremo en un doble carril donde se ha adaptado a la perfección: «Íñigo confía mucho en mí en esa posición, pero a mí me gusta competir. Si tengo que jugar de extremo pues de extremo, si es de lateral o de central… lo que me diga, yo quiero dar lo mejor para el equipo», afirmó a OFFSIDER.
Por otro lado, a mucha gente le está sorprendiendo esta versión ofensiva del uruguayo. Especialmente, por la noticia que le ha tocado vivir recientemente. Es en estos momentos, donde el rayismo del vestuario y del cuerpo técnico sale a relucir. Ya avisó Isi Palazón hace unos días: «Cuando un compañero está mal, nos volcamos con él y le ayudamos». Algo que también reconoció el Pacha Espino ante los medios: «Sigo roto, pero con los compañeros, el cuerpo técnico, gente del club y mi familia, todos ellos son fundamentales para bancarme. Me han dado fuerza y a mí padre le gustaba mucho que fuera jugador de fútbol, así que… la vida sigue». Una prueba más que en esta familia hacen falta muchas balas para intentar que alguien quede anulado en lo anímico.
¿Dónde está su techo?
A nivel estadístico, el Pacha Espino se convierte en uno de los máximos realizadores del conjunto franjirrojo en esta Conference League. Con dos dianas convertidas, está junto a Álvaro García (sin contar la ronda previa) y Fran Pérez. Sin dudas, su ganancia en cuanto a regularidad y registros la está notando un Rayo Vallecano donde Íñigo Pérez se está especializando en sacar una versión no conocida de a los jugadores que entrena. Un trabajo técnico que el futbolista responde con ambición porque sabe que tiene más opciones de participar en el equipo titular.
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