Alejandro Galán y Fede Chingotto son los nuevos campeones del mundo tras lograr otra remontada más ante Tapia y Coello (2-6, 7-5 y 6-2)
Los dieron por muertos cuando todavía seguían con vida y ahora se llevan las manos a la cabeza. Alejandro Galán y Fede Chingotto le siguen echando un pulso a la lógica y están amagando, muy seriamente, con ganarlo. Ese desenlace se sabrá dentro de poco, pero lo que es seguro ya es que son oficialmente los nuevos campeones del mundo.
Ale y Fede ya no miran con miedo a Agustín Tapia y a Arturo Coello. Les miran de frente, con respeto pero con ganas y les dan de su propia medicina. En Kuwait, al igual que hicieron en Milán, les dieron donde más les duele. Si los «Golden Boys» parecían inquebrantables, Galán y Chingotto les han reducido a simples mortales.

Les hacen dudar, perder la confianza en sí mismos. Sí, a esa pareja que parece una montaña imposible de escalar. O, mejor dicho, parecía. Porque cuando el «Alien» y el «Ratón» están enfrente todo puede pasar. Movidos por la fe y por un juego que parece ser la llave que neutraliza a los número 1, Galán y Chingotto volvieron a encontrar la fórmula del éxito en el Mundial por Parejas.
Una remontada mundial
Era un día importante para ambas duplas. No era un episodio más de su rivalidad, de eso no hay duda. Era la primera vez que se volvían a ver las caras tras la final de Milán. Allí, Galán y Chingotto protagonizaron una remontada heroica que se culminó con la mayor de las humillaciones: un 6-0 en el tercer set. Esas cosas duelen y no se borran de la memoria, quizás por eso Tapia y Coello salieron en tromba.
Los de Gustavo Pratto querían dar un golpe en la mesa, de esos que resuenan. Y empezaron de una manera inmejorable, con un 6-2 que encendía todas las alarmas en el banquillo rival. Pero su mazazo a la lucha por el número 1 cambió de dirección a medida que Galán crecía en el partido y Chingotto se ponía la capa de «Super Ratón».
El argentino empezaba a desarbolar a Coello y los cimientos de los «Golden Boys» comenzaban a venirse abajo. En el segundo set, cuando todo apuntaba a un tie-break de infarto, Galán y Chingotto tenían otros planes. Rompían el saque de sus rivales y cerraban la manga con un 7-5 que auguraba malas noticias para Coello-Tapia. Los síntomas ya eran malos y el diagnóstico terminó siendo todavía más grave.
Versión imperial de Galán y Chingotto
Los número 2 del mundo sabían que era su momento. No podían darle ni la más mínima oportunidad a sus rivales para reengancharse al partido. Era el punto clave de la final, el momento oportuno para martillear la mentalidad de Coello y Tapia. Dicho y hecho.
Los errores se sumaban con cada vez más frecuencia en el lado de los de Pratto y eso era combustible para Galán y Chingotto. El «Alien» y el «Ratón» estaban en su salsa, disfrutando del pádel, sumando roturas y encaminándose hacia el título. Todo lo contrario se vivía en el lado de Tapia y Coello, con el argentino entrando poco en juego y con el vallisoletano convirtiéndose en el juguete de Chingotto.
Hacía lo que quería el «Ratón» en ese particular duelo cruzado. Cuando eso ha sucedido, los número 2 se han impuesto a los líderes del ranking. En Kuwait volvió a ocurrir y el desenlace lo confirmó. Una nueva remontada que vale un Mundial, una nueva victoria que prolonga el estado de gracia de Galán y Chingotto, y una lucha por el trono mundial que se pone al rojo vivo.
Más cerca que nunca
Si Arturo Coello reconocía que sienten la presión de poder perder el número 1, lo que sentirá esta semana en Dubai es difícil de explicar y todavía más complejo de gestionar. El colchón que tenían los «Golden Boys» se esfuma a un ritmo abismal. De los 1.480 puntos de diferencia que había en Kuwait se pasa a tan solo 680 puntos.

Una mínima brecha que acerca a Galán y a Chingotto a su gran objetivo. Están decididos a acabar el año en lo más alto de la tabla y están más en forma que nadie. Quedan 4.500 puntos por repartirse, que en el caso de los de Jorge Martínez asciende a los 4.800 puntos. Tras Dubai disputarán el FIP Platinum de México, una prueba que puede hacerles llegar al Major en tierras mexicanas siendo ya los número 1.
De ellos depende. Si ganan esta semana el Dubai P1 y repiten éxito en el FIP Platinum encabezarán la Race y obligarán a Agustín Tapia y a Arturo Coello a recuperar su mejor versión si quieren conservar el trono del pádel masculino. ¡El espectáculo está servido!
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