El RCD Espanyol pierde a una de sus piezas más importantes para el inicio de la temporada. Kike García ha sido operado con éxito de la lesión sufrida durante el amistoso frente al Middlesbrough y estará aproximadamente cuatro meses alejado de los terrenos de juego. El delantero cayó lesionado en una acción fortuita, sin contacto con ningún rival, al resbalar sobre el césped del Riverside Stadium, un escenario especialmente significativo para él, ya que defendió la camiseta del Middlesbrough entre 2014 y 2016.
En un primer momento, el club informó de que el atacante había abandonado el partido por precaución tras sufrir un golpe en la rodilla derecha. Sin embargo, las pruebas médicas realizadas posteriormente revelaron una lesión en el tendón del bíceps femoral de la pierna derecha, que ha requerido una intervención quirúrgica. La operación fue realizada con éxito por el doctor Jordi Puigdellívol y marca el inicio de un proceso de recuperación que mantendrá al delantero fuera de los terrenos de juego durante varios meses.
La ausencia de Kike García supone un importante contratiempo para Manolo González. El veterano atacante fue el máximo goleador del Espanyol la pasada temporada con diez tantos entre Liga y Copa y también había comenzado la pretemporada en un gran estado de forma, compartiendo el liderato goleador del verano con Marcos Fernández. Su baja obligará al cuerpo técnico a reorganizar el ataque mientras el club valora si acude al mercado para reforzar esa posición.
Uno de los primeros en mostrar públicamente su apoyo al delantero fue Roberto Fernández. El atacante, que está llamado a asumir un papel protagonista en el frente ofensivo durante la ausencia de Kike, envió un mensaje de ánimo a quien ha definido en varias ocasiones como "un padre futbolístico", deseándole una pronta recuperación y confiando en volver a compartir vestuario con él lo antes posible.
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