El Atleti está en el top-8 pero se medirá a un coco en octavos, en lo que parece una relación maldita entre los rojiblancos y la competición
Parece una broma de mal gusto o, directamente, lo es. El Atlético de Madrid hizo ayer los deberes ante el Salzburgo y aseguró su presencia en el top-8 de la UEFA Champions League. Así, los de Simeone están ya clasificados directamente a los octavos de final de la competición. Pero la realidad es distinta. Lo que apuntaba a ser una recompensa al buen trabajo es realmente un dardo envenenado que, lejos de lo esperado, depara un revés importante para las aspiraciones rojiblancas.
Sin dar oportunidades a un ya eliminado Salzburgo, el cuadro madrileño salió a poner el broche de oro a su paso por la fase de grupos. Un camino que empezó torcido con la debacle en Lisboa y el pinchazo ante el Lille en el Metropolitano. Pero que se enderezó con cinco triunfos consecutivos que igualan la mejor racha histórica del Atleti en la competición. Motivos hay para alegrarse, pues ese top-8 era casi impensable hace no tanto.
Pero ese alegría que respiraban los jugadores al término del partido era contenida. ¿El motivo? Algo muy sencillo, solo hacía falta ver la clasificación y los posibles rivales para los octavos de final. Real Madrid, Manchester City, Bayern de Múnich o Celtic… Bendita suerte la del Atlético con una competición que siempre da la espalda y que parece maldita.

Tres de los favoritos al título
Mientras que el equipo que dirige Simeone ha cumplido con creces en el nuevo formato de la Champions, hay otros grandes que no lo han hecho. Y el azar, ese factor que puede ser diferencial, se ha encargado de poner en el camino colchonero a tres de ellos. El vigente campeón de la competición, como es el Madrid; el campeón en 2023, como es el City; y un Bayern que también alzó la orejona en 2020. En resumidas cuentas, tres ganadores de las últimas cinco ediciones del torneo.
Y eso, por mucho que la vuelta de los octavos de final sea en el Metropolitano, son palabras mayores. Madrid, City y Bayern son tres de los equipos a los que se les asignaba el papel de máximos favoritos antes de que la nueva Champions echase a rodar. Uno de ellos, como mínimo, no llegará a los octavos de final.
Pero lo cierto es que, para desgracia del Atlético, esta clase de infortunios no es nueva. Sin ir muy lejos, la temporada pasada ya tocó un hueso duro de roer para la primera ronda a vida o muerte. Tras quedar primero de grupo, el equipo rojiblanco se enfrentó al Inter, subcampeón de la anterior edición y, por entonces, uno de los equipos más en forma de toda Europa. El resultado ya saben todos como terminó.

Experto en crecerse ante las adversidades
El que conozca un poco la historia de este club, sabe bien que ante las adversidades se saca la mejor de las versiones. Y, al igual que no es agradable para el Atlético tener que enfrentarse a la terna de posibles rivales, que a nadie le queden dudas de que lo mismo ocurre a la inversa. Hasta marzo queda un mes y pueden cambiar muchas cosas, pero los de Simeone llevan 17 victorias en los últimos 19 partidos. No es moco de pavo.
El entrenador argentino quiere estar en la final y va a pelear por ello. Pero la Champions no vuelve al plano rojiblanco hasta el mes de marzo y ahora toca pensar en lo que viene. La primera estación es la del sábado ante el Mallorca. Un duelo liguero clave antes de afrontar los cuartos de final de Copa del Rey y el derbi con el Madrid.
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