El 5 de octubre en el Lago di Como se reunirán los miembros de la Euroliga para decidir el futuro de la competición: aceptar la compra de la NBA o completar la conversión a franquicias.
Parece que el culebrón que lleva mucho tiempo agitando el baloncesto europeo puede llegar a su fin, y el final será en Italia. Milán será el escenario donde se buscará vislumbrar el futuro del baloncesto europeo. Según José Nigro, de la Gazzetta Dello Sport, el 5 de octubre el Olimpia de Milán organizará una reunión clave en Villa d'Este de Cernobbio, en el Lago de Como. Lugar ideal para organizar la estrategia a seguir para el futuro del baloncesto europeo.

Rara vez se reúnen los propietarios de la Euroliga, pero sobre la mesa habrá una posible oferta de la NBA para adquirir la competición europea, tema a tratar en la junta de propietarios estadounidenses el próximo lunes. En las manos de los europeos estará aceptar la oferta o avanzar en el modelo ya planteado por el consejero delegado Chus Bueno, por el cual se expandirá la liga mientras que los miembros propietarios pasarán a ser franquicias.
A mayores, y en un segundo plano por culpa de los acontecimientos, la reunión la hace Milán para intentar organizar en el Unipol Dome de la ciudad italiana la Final Four de 2030, con el Roig Arena de Valencia en el horizonte aunque seguramente será elegida sede para 2028, con Abu Dabi ya cerrada por contrato como sede para 2027 y 2029.
Entre 2 aguas: poder con el enemigo o unirse a él
Euroliga y NBA han tenido una relación de altos y bajos durante varios meses. Para que hubiera un diálogo más fluido, y que en vez de una guerra solo fueran conversaciones, la junta de gobernadores europeos nombró a Chus Bueno, un ejecutivo con pedigrí a nivel baloncestístico y con pasado en la NBA, ya que durante 12 años fue Vicepresidente de Operaciones en Europa.

Su llegada se hizo con el fin de elaborar un plan para expandir la competición. Se busca añadir 8 franquicias más en la temporada 27-28, para llegar a los 24 equipos divididos entre 2 conferencias, de los cuáles 21 ya serían franquicias. De esos 21 miembros 4 serían españoles. A Real Madrid, Barça y Baskonia se añadiría el Valencia Basket, que tiene todas las papeletas para ser de las propuestas mejor valoradas por los mandamases europeos.

Los de Roig no son los únicos, ya que de 20 candidaturas 11 han pasado el corte final. Sus ofertas de anexión a la competición tendrían un valor de 700 millones con una inversión total de 3.200 millones para los posteriores 5 años. Entre ellos hay equipos que llevan años compitiendo, caso del Valencia, equipos que buscan saltar de la EuroCup a la competición grande y proyectos que han comenzado desde 0, como puede ser el que se ha iniciado en Roma, que cuenta con Luka Doncic como inversor.

La capital italiana es una de las que fue tocada a la puerta por Adam Silver. En el aterrizaje del modelo de negocio americano en el viejo continente Roma, París, Manchester y Londres fueron los lugares elegidos por la NBA para que pudieran tener una franquicia en "su" competición europea. El punto polémico fue que estas localizaciones, más cosmopolitas, no tienen tradición baloncestística, intentando buscar que el arraigo futbolístico y el peso de marca global de equipos como el Manchester City o el PSG (además de a sus dueños árabes) se trasladara del fútbol al baloncesto. Dejar fuera a lugares clásicos del baloncesto como Kaunas o Belgrado fue lo que provocó críticas por parte de la Euroliga, críticas que evolucionaron en tensiones y acabaron con Chus Bueno como jefe.

Desde su llegada el español ha tendido puentes con los americanos, hablando de intentar llegar a acuerdos y conseguir una vía que funcione a todos. En una entrevista a Reuters, Bueno dejó entreabiertas todas las puertas, tirando un capote a la NBA sobre su gran capacidad de gestionar las cosas pero al mismo tiempo reivindicando el valor que los equipos europeos podían aportar a los americanos y declarando que "si no conseguimos un acuerdo en Europa, competiremos en Europa".
Todas las vías están abiertas. Se vienen semanas de alto voltaje a nivel europeo y todas las salidas son posibles. Desde que la Euroliga pase a formar parte del espectro de la NBA, funcionando como una subsidiaria, hasta que los americanos desembarquen en Europa para competir mano a mano, con una competición que busca expandirse a nivel económico y a la que ahora mismo solo le hacen falta los ingresos.
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