El equipo de Primera División tuvo que esperar al minuto 96 para llevarse un ajustado encuentro en Elda
El Nuevo Pepico Amat ha presneciado hoy uno de los partidos más emocionantes de lo que llevamos de Copa del Rey. Un CD Eldense con muchas rotaciones recibía a una Real Sociedad prácticamente de gala, pero ni mucho menos se lo iba a poner fácil. El partido comenzaba ante la atenta mirada de 3392 espectadores con una doble oportunidad de los locales, que ya avisaban de que no iban a dar su brazo a torcer con facilidad.
En la primera parte el respeto entre ambos equipos fue máximo. Algún acercamiento sin mucho peligro de los locales, con balones colgados desde las bandas y algún disparo lejano. Lo más destacado fue la amarilla recibida por Rubén Quintanilla y los destellos de calidad de los máximos exponentes del conjunto donostiarra. “Take”, con su desparpajo habitual, intentaba una y otra vez retar a su marcador, pero David Ruiz lo contenía una y otra vez. Por su parte, Guedes también probaría desde fuera del área, mientras que Zakharyan tendría en el minuto 45, justo antes del descanso, una ocasión clamorosa en la que solo había que empujar la pelota, pero su disparo se marchó alto para alivio de los locales. La primera parte terminaba con una gran parada de Pablo Valencia a un gran disparo de Brais Méndez desde fuera.
Tras el descanso, aire fresco para el Deportivo Eldense, que daba entrada a dos de los jugadores con más toque, Hamza Bellari y Marcos Bustillo, en lugar del apercibido Quintanilla y de Billups. En el minuto 51 Hamza ya daba muestras de su calidad con una gran jugada por la banda que alentaba a los espectadores a seguir creyendo en su equipo.
Con el paso de los minutos y la incesante presión de los locales, Ansotegi probaba suerte con piernas frescas y daba la oportunidad a Sucic, Sergio Gómez y Karrikaburu. Para alegría de los donostiarras, en el minuto 79 un error en la salida condenaba a los locales y Sucic sacaba un disparo rápido que ponía el 0-1 en el marcador. Pero la historia solo había hecho que empezar, porque dos minutos más tarde Nacho Quintana arremetía con un gran disparo por la escuadra y ponía las tablas en el marcador, desatando la euforia del Nuevo Pepico Amat y dándonos un ejemplo más de esos momentos mágicos que suele dejar esta competición.
Tras muchos minutos de intentar dormir el partido y de creer en el milagro, una gran jugada de la Real Sociedad, con mucha paciencia y personalidad, acabaría en un mano a mano de Pablo Marín, que metía el definitivo 1-2 en el 96 y daba la victoria a los visitantes. Eso sí, derrota con honores de un Club Deportivo Eldense que dignificó la Copa y dio una gran dosis de ilusión y esfuerzo en esta noche de martes lluviosa en Elda.
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