Después de romper la banca esta última semana, ahora mismo los San Francisco 49ers han dejado los puntales de la próxima temporada prácticamente cerrados. Renovación espectacular a Brock Purdy, más años para Wagner y también movimientos en equipos especiales para mejorar una parcela deficiente.
Brock Purdy renueva por cinco años y 265 millones
Hace seis días, el señor irrelevante de 2022 rompió la banca al recibir un contrato de 265 millones para los próximos cinco años. Aunque aún no le habían pagado el último año de su contrato rookie, recibirá este contrato desde cero. Con la firma vienen 181 millones de dólares garantizados, 165 de los cuales los cobrará en las primeras tres temporadas. Evidentemente, será el Mr. Irrelevant mejor pagado de la historia y parece que desde el front office le ven como el líder del futuro de la franquicia.

Para dicho propósito este contrato podría ser un hándicap con el que no contaban en años previos ya que el hecho de tener un quarterback tan barato les daba un mayor margen de maniobra. Por supuesto, el movimiento no ha estado exento de polémica debido a la mala temporada del equipo con él a la cabeza.
Fred Wagner
El lunes Associated Press informó de que los 49ers habían firmado a Fred Wagner por tres años y 63 millones. Al igual que con Purdy, rompieron la banca ya que convirtieron al apoyador de 28 años en el linebacker mejor pagado en la historia de la NFL. Viendo este contrato y otros como el de Kittle parece que están dando un ultimátum a algunos jugadores más veteranos para que lideren al equipo de la bahía a una Super Bowl.
Cabe destacar que el contrato incluye un dinero garantizado de 56 millones, es decir, se vuelve a vislumbrar esa nueva vía que los equipos han encontrado para poder pagar más debido a que no computa en el salary cap. Wagner será el puntal de una defensa en la que contará con otros jugadores de lujo como Nick Bosa.

Offseason complicada para los 49ers
Desde que terminasen la temporada en enero sin entrar a los play-offs, los 49ers vienen de unos meses francamente complicados. Tras el fiasco de la temporada pasada, los movimientos llegaron enseguida en primer lugar con el sorprendente traspaso de Deebo Samuel. Entre los problemas reportados y su alta ficha los 49ers no tuvieron problema en enviarlo a Washington a cambio de una quinta ronda.
Con todo lo ocurrido, la temporada baja de los Niners no pasa de una «D», es decir, de un notable. En parte esta nota llega por otra de las bajas más significantes de este período, que sería Dre Greenlaw. Las lesiones no ayudaron en absoluto a que pudiese quedarse en el equipo que lo drafteó hace seis años y en marzo de este año el LB firmó 35 millones por tres años en los Broncos.
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