No acostumbran a fallar y en el Rotterdam P2 no han fallado. Agustín Tapia y Arturo Coello tenían la oportunidad de aprovechar el tropiezo de Galán-Chingotto y aumentar su renta en la lucha por el número 1 y han hecho los deberes. Los Golden Boys han frenado el sueño de Stupaczuk y de Jon Sanz para sumar su corona número 41 en Premier Padel.
Con una nueva exhibición de control y de poderío, los de Canali han arrollado a dos rivales que tenían más ganas que juego. Porque con Tapia haciendo y deshaciendo a su antojo, y con Coello controlando el cruzado, meterles mano a los número 1 del mundo es una misión casi imposible.
Son un muro que se resiste a caer aunque se lleve buenos golpes de vez en cuando. Y tras conquistar París de manera épica y repetir su idilio con Róterdam por tercer año consecutivo, la carrera por revalidar su corona mundial ya parece más sencilla de lo que apuntaba a ser hace apenas unos meses.

Fuente: Premier Padel
Intento fallido
El comienzo de la final fue una propuesta valiente y descarada por parte de Stupaczuk y de Jon Sanz. Comenzaron golpeando primero y se pusieron 0-2, pero ahí terminaron sus opciones. La máquina de los Golden Boys comenzó a engrasar y una vez alcanzan su velocidad de crucero...
De ese despliegue inicial sorprendente se pasó al 6-3 en apenas 20 minutos de juego. Y desatados ya, la segunda manga fue por el mismo camino y al mismo ritmo. Stupa y Sanz lo intentaron, sin suerte. Un 6-2 todavía más contundente abrochó la final del lado de los número 1 del mundo, que suman su décimo título del año y que ya encaran el Germany P2.
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