El Mallorca necesitaba una respuesta y la dio sobre el césped de Son Moix. Después del tropiezo en Granada y de las dudas que había dejado su juego, el conjunto bermellón firmó una actuación convincente ante el Ceuta, al que superó con claridad por 3-0. Los de Luis García recuperaron sensaciones, volvieron a exhibir la calidad que atesoran en la medular y, esta vez sí, tradujeron su dominio en ocasiones y goles.
El partido quedó encarrilado antes del descanso. Álex Sala volvió a demostrar que atraviesa un momento dulce y se convirtió en uno de los grandes protagonistas de la noche. El centrocampista avisó primero tras aprovechar un despeje defectuoso dentro del área, aunque su definición no encontró portería. Poco después tuvo su revancha. Una falta directa ejecutada con precisión, buscando el espacio por fuera de la barrera, terminó en el fondo de la red para colocar el 1-0.
El Mallorca había salido decidido a no dar oxígeno al conjunto caballa. Lato ya había puesto en aprietos a la defensa visitante con un centro desde la izquierda que Adri Fuentes estuvo cerca de convertir en gol. Los bermellones acumulaban llegadas y encerraban al Ceuta durante largos periodos, aunque los visitantes también encontraron alguna vía para responder.
Camacho protagonizó la mejor oportunidad ceutí del primer tiempo. Una volea que se desvió ligeramente en un defensor obligó a Arnau Tenas a emplearse a fondo para evitar el empate. La respuesta local llegó justo antes del descanso, cuando Luvumbo conectó un potente cabezazo a centro de Calatayud que acabó estampándose contra el larguero.
Adri Fuentes se quita la espina
El Mallorca regresó del vestuario con una idea clara: sentenciar cuanto antes. Y encontró el premio que tanto había buscado Adri Fuentes. El delantero, que había acumulado ocasiones sin conseguir estrenarse, recibió el balón tras una recuperación de Pablo Torre y una asistencia de Luvumbo. Controló dentro del área, se deshizo de su marcador y soltó un latigazo que tocó en el larguero antes de convertirse en el 2-0.
Fue el golpe definitivo. Con la ventaja ampliada, el Mallorca pudo administrar esfuerzos y el encuentro entró en una fase mucho más tranquila. El Ceuta apenas consiguió acercarse con peligro y se encontró además con un Arnau Tenas muy firme bajo palos.
Cuando todo parecía visto para sentencia, Álex Sala volvió a dejar su sello. El centrocampista puso un córner medido al segundo palo y Adam Buksa apareció con autoridad para cabecear el balón y marcar el 3-0 en el minuto 89. Estreno goleador del delantero polaco como bermellón y broche perfecto para una noche redonda.
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