Los grandes favoritos no fallan y se avecinan unos cuartos de final de máxima tensión con el billete a la siguiente ronda del Mundial en juego
Parecía imposible, pero no. El Mundial por Parejas de la FIP vivió por primera vez en lo que va de semana una jornada en la que los favoritos cumplieron con los pronósticos sin ninguna excepción. Si en los días previos había habido sorpresas, los octavos de final han cambiado la dinámica. Y eso es sinónimo de duelos de máximo nivel para luchar hoy por colarse en las semifinales del torneo.
De los 16 partidos que se disputaron en el día de ayer, tan solo dos de ellos se fueron al tercer set para decidir a la pareja ganadora. Uno involucró a las número 2 del mundo, Ari Sánchez y Paula Josemaría, que sufrieron y remontaron a Llaguno-Fassio para seguir vivas en el Mundial. Y el otro partido que se marchó a la tercera manga tuvo como vencedores a Momo González y a Fran Guerrero.
La dupla española, al igual que en el caso de Ari y Paula, tuvo que remontar un partido en el que comenzaron mandando Javi Garrido y Lucas Campagnolo. El tie-break del primer set cayó de su lado, pero más tarde llegó la reacción de Momo y Fran con un doble 6-2. Casi tres horas de partido y de batalla que reflejan lo caro que es pasar de ronda en el pádel actual.

Un dominio total
No tuvieron que hacer un esfuerzo de ese calibre el resto de favoritos durante los octavos de final. Tanto en el cuadro masculino como en el femenino, el dominio de las grandes parejas fue total. Tapia y Coello doblegaron a Ruiz-Esbrí (6-3 y 6-1); Galán y Chingotto vencieron a Goenaga-Hernández (6-2 y 6-4); y Lebrón y Stupa brillaron ante Collado-Hernández (6-0 y 6-2), entre otros.
Mismo escenario se vivió en el cuadro femenino con Gemma Triay y Delfi Brea, que pasaron a cuartos tras asestar un doble 6-2 a Caldera-Goenaga. Sí que les costó algo más a Bea González y Claudia Fernández, que estuvieron casi dos horas en pista para derrotar a Cánovas-Rodríguez (6-4 y 7-6).
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