La UD Almería ha encontrado en García Pimienta al líder capaz de transformar sus dudas en certezas. Después de un inicio irregular, marcado por las derrotas ante Tenerife y Sabadell, el conjunto rojiblanco ha dado un giro radical a su dinámica y encadena seis triunfos consecutivos. Este sábado, frente a la Real Sociedad B, tendrá la oportunidad de prolongar su racha e igualar las siete victorias seguidas que consiguió con Rubi en la temporada 2024/25.
Pero el cambio va mucho más allá de los resultados. La gran revolución del técnico catalán se encuentra en una defensa que ha dejado atrás la fragilidad de las últimas campañas. Los números hablan por sí solos: cinco goles encajados y cinco porterías a cero en las nueve primeras jornadas. Una fiabilidad que ha impulsado al Almería hasta el liderato, que no ocupaba desde enero de 2025, hace 631 días.
El equipo mantiene su vocación ofensiva, pero ha aprendido a competir desde el equilibrio. Con 16 tantos a favor y solo cinco en contra, los andaluces han encontrado una fórmula que les permite dominar con balón, sufrir menos sin él y castigar los errores rivales.
También ha cambiado la dinámica del vestuario. García Pimienta ha conseguido que la competencia interna eleve el nivel colectivo. Las rotaciones no han mermado el rendimiento y prácticamente toda la plantilla se siente protagonista del proyecto. A ese crecimiento se suma el fortín del UD Almería Stadium. Los rojiblancos han ganado sus cinco partidos ligueros en casa, firmando el mejor arranque como locales de toda su historia.
El liderato, confirmado tras los tropiezos de Castellón y Eibar en la novena jornada, supone el reconocimiento a una transformación que el entrenador prefiere atribuir a sus futbolistas. «El mérito es de la plantilla», insiste García Pimienta, que resume su filosofía con una declaración de intenciones: «Yo lo que quiero es no molestar y no estropear lo que hay ahí dentro».
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