El Almería volvió a demostrar que la eficacia también gana partidos. El conjunto andaluz se impuso por 2-4 al Sanse en un encuentro en el que supo castigar los errores defensivos del filial vasco y sobrevivir a sus numerosas ocasiones para sumar su séptima victoria consecutiva y afianzarse en lo más alto de la clasificación.
El Sanse arrancó con decisión y pudo adelantarse en los primeros minutos. Soroeta rozó el gol con un cabezazo que se marchó por encima del larguero y volvió a perdonar poco después, cuando, tras superar a Andrés Fernández, se quedó sin ángulo para culminar la jugada. La falta de acierto terminó pasando factura a los locales.
El Almería no necesitó demasiado para golpear. En su primera llegada peligrosa, Cipenga ganó el mano a mano ante Fraga y estableció el 0-1. Astiazaran tuvo la oportunidad de devolver las tablas al marcador, pero su remate de cabeza salió muy cerca del poste. La respuesta visitante fue contundente: Miguel aprovechó un error del guardameta local para ampliar la ventaja antes del descanso.
Tras la reanudación, el Sanse salió dispuesto a cambiar el guion. Dani Díaz obligó a intervenir a Andrés Fernández y Gorosabel también probó fortuna, aunque sin éxito. El Almería volvió a exhibir su pegada cuando Arribas transformó un penalti señalado tras la revisión del VAR por una mano de Kita.
Lejos de rendirse, el filial recortó distancias por medio de Astiazaran, que aprovechó una acción en el área para firmar el 1-3. Ansotegi movió el banquillo en busca de una remontada que estuvo cerca de tomar impulso, pero Andrés Fernández respondió con varias intervenciones de mérito ante los intentos locales.
Mariezkurrena marcó en el tiempo añadido y devolvió la esperanza al Sanse, aunque duró muy poco. En la siguiente acción, Rupérez introdujo el balón en su propia portería y selló el definitivo 2-4.
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