La segunda semifinal de Roland Garros enfrentará (no antes de las 19:00) a dos colosos. Djokovic llega lanzado tras su victoria ante Zverev. Sinner solo ha perdido 36 juegos en 5 partidos.
Sinner y Djokovic son dos monstruos
Hace dos semanas, cuando se celebró el sorteo del cuadro principal, eran pocos los que vaticinaban un enfrentamiento entre el número 1 del mundo, Jannik Sinner y el número 1 de todos los tiempos, Novak Djokovic. Las malas sensaciones transmitidas por el balcánico en Montecarlo y Madrid, cayendo a las primeras de cambio, hicieron saltar las alarmas. Entonces llegó Ginebra para darle la vuelta a la tortilla. El Djoker alzó su título número 100 en tierras helvéticas y cambió por completo su forma de enfocar el segundo grande de la temporada: Roland Garros.
El triunfo ante Zverev en cuartos de final refrendó la tendencia al alza de Nole. Cuando llegan los Grand Slams, siempre está ahí, por mucho que en los torneos previos su desempeño no sea el esperado. “Creo que la victoria contra Alcaraz en el Open de Australia, y ganar aquí contra Sascha, me demuestra a mí mismo y a los demás que todavía puedo jugar al más alto nivel», expresó el ganador de 24 grandes en rueda de prensa. Solo dos pasitos (o pasazos) le separan de una nueva hazaña a sus 38 primaveras recién cumplidas. Eso sí, la montaña comienza a empinarse considerablemente a partir de ahora.

La peor noticia para Djokovic a estas alturas del torneo, tiene nombre y apellido: Jannik Sinner. El tenista de San Cándido ha vuelto de la sanción por dopaje a lo grande, o lo que es lo mismo, arrasando a todos y cada uno de sus oponentes. El transalpino aterriza en la penúltima ronda sin haber perdido un set y habiendo cedido tan solo 36 juegos en sus 5 compromisos previos. Ahí es nada. Sin embargo, el pupilo de Darren Cahill y Andrea Vagnozzi sabe de la peligrosidad de Novak llegados a este punto y prefiere ser precavido: “Novak ha mostrado ahora en el último período que ha regresado a su nivel. Juega muy bien, así que va a ser un reto bastante táctico y muy, muy difícil«.
Cara a cara
A día de hoy, parece difícil pensar en que Sinner no parte como favorito, por mucho que enfrente tenga a todo un animal competitivo. Además, los tres últimos enfrentamientos han caído a favor del líder del ranking mundial. El cara a cara refleja igualdad total (4-4). Sobre arcilla solo existe un precedente entre ambos: fue en Montecarlo (2021) y ganó Djokovic. Por tanto, las espadas están en todo lo alto. ¿Hará valer Novak su dilatada experiencia? ¿Continuará Sinner con su paseo militar hacia la final? La tierra parisina decidirá.
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