El reciente triunfo del italiano en Wimbledon le otorga una ventaja de 3.430 puntos con respecto al español. Sin embargo, Carlitos podría estrechar el cerco en lo que resta de temporada.
La pugna entre Sinner y Alcaraz
La victoria de Sinner sobre Alcaraz en la final de Wimbledon vino acompañada de un espaldarazo en el ranking ATP. El número 1 afianzó su dominio del circuito masculino después de sumar 1.600 puntos más a su casillero, los cuales le distancian de la segunda posición, la que ocupa Carlos Alcaraz, en 3.430 unidades. Carlitos, que defendía los 2.000 puntos de campeón en el All England Club, ve cómo su máximo rival vuelve a poner tierra de por medio. Así pues, con el ranking actualizado, Jannik lidera (12.030 puntos) con puño de hierro y Carlos continúa siendo su inmediato perseguidor (8.600 puntos).
La diferencia es considerable, pero no irrecuperable. De aquí a que finalice la temporada, Sinner defiende, nada más y nada menos, que 6.030 puntos. Una absoluta barbaridad. El año pasado, coincidiendo con el bajón de Alcaraz una vez que el palmareño perdió la final olímpica ante Djokovic, el pelirrojo de San Cándido arrasó en el último tramo del curso. Salió victorioso en Cincinnati (1.000 puntos), US Open (2.000 puntos), Shanghái (1.000 puntos) y ATP Finals (1.500 puntos). Además, fue cuartofinalista en Canadá (200 puntos) y finalista en Pekín (330 puntos). Casi nada.

Si Carlitos quiere apretar la pelea por el número 1, deberá firmar un convincente final de campaña. Apenas defiende un puñado de puntos, 1.060 para ser exactos, correspondientes a la primera ronda en Cincinnati (10), la segunda ronda en Nueva York (50), los cuartos de final en Shanghái (200), el título en Pekín (500), los octavos de final en París-Bercy (100) y una victoria en el Round Robin de las ATP Finals (200). El margen de mejora es tremendo.
La gira por Estados Unidos, con parada final en Flushing Meadows, marcará el futuro a corto plazo en la pelea por el número 1. Sinner llega con ventaja a los últimos meses, pero no hay lugar para la relajación porque Alcaraz acecha como una piraña. Así son estos dos chicos, se reparten los Slams, los grandes títulos y también la cima mundial. El desenlace está por ver. La batalla está servida.
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