El Atlético de Madrid salvó un punto de mérito ante el Stuttgart en un encuentro que se le complicó desde el inicio. Los rojiblancos firmaron una primera mitad muy pobre, encajaron un gol antes del descanso y tuvieron que remar a contracorriente para evitar la derrota. Julián Álvarez, con un zurdazo certero, apareció para igualar el marcador y dar aire a un equipo que terminó resistiendo en inferioridad numérica.
El partido comenzó con un serio aviso para los de Simeone. Apenas había transcurrido un minuto cuando Oblak tuvo que intervenir por partida doble para frenar las primeras acometidas alemanas. Una pérdida de Marcos Llorente estuvo a punto de costar muy cara y anticipó los problemas que sufriría el Atlético durante buena parte del primer tiempo.
El Stuttgart encontró espacios, dominó el juego y castigó especialmente por la banda derecha rojiblanca. Fuhrich y El Khannouss hicieron daño ante una defensa desbordada, mientras el equipo madrileño se mostraba incapaz de enlazar pases y generar peligro. La falta de claridad ofensiva dejó prácticamente desaparecidos a Julián Álvarez y Jonathan David.
El dominio visitante terminó traduciéndose en el marcador. Leweling recibió en la frontal, se deshizo de su marcador con un buen recorte y conectó un disparo que, tras tocar en Hjulmand, acabó superando a Oblak. El Atlético se marchó al descanso por detrás y con mucho que corregir.
Volvió la Araña
La entrada de Lookman tras el intermedio cambió el panorama. El nigeriano asistió a Julián Álvarez, que no perdonó con un disparo de zurda para establecer el empate. El gol reactivó a los rojiblancos, que incluso encontraron espacios para buscar la remontada.
Sin embargo, la expulsión de Hjulmand dejó al Atlético con diez y convirtió el tramo final en una prueba de resistencia para los rojiblancos. El Atlético tuvo que emplearse a fondo para contener los últimos intentos alemanes y proteger un empate que, visto lo sucedido en la primera mitad, acabó sabiendo a mucho más que un simple punto.
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