Suiza consiguió derribar el muro plantado por Bosnia y Herzegovina en el último tramo del encuentro, gracias a los goles de Manzambi, Vargas y Xhaka y la expulsión de Muharemovic, después de dominar y vivir en campo rival durante todo el encuentro
La tónica del encuentro fue la misma durante los noventa minutos. Suiza comenzó dominando y obligando a Bosnia y Herzagovina a plantarse en un bloque bajo, pero no fue capaz de ver puerta en el primer tiempo. Lo mismo parecía que iba a ocurrir en la segunda parte, pero apareció Johan Manzambi en su segundo minuto sobre el terreno de juego para abrir la lata.Posteriormente, Embolo provocó la expulsaión de Muharemovic y Rubén Vargas, otra vez Manzambi y Xhaka sentenciaron el partido, haciendo inútil el gol de Mahmic.
Por parte del cuadro helvético, Murat Yakin decidió disponer de una alineación titular con la que dotar de fluidez al juego y no dar descanso a la defensa bosnia, sobre todo gracias a la explosividad de jugadores como Dan Ndoye o el ya mítico en estas competiciones, Breel Embolo. Sin embargo, quien no partía de inicio era el futbolista del Sevilla, Rubén Vargas. Por lo tanto, el técnico de la selección suiza optaba por el siguiente once: Gregor Kobel; Widmer, Nico Elvedi, Akanji, Ricardo Rodríguez; Aebischer, Granit Xhaka, Remo Freuler; Rieder, Embolo, Ndoye.
Con respecto al empate por 1-1 frente a Canadá en su estreno en este Mundial 2026, Sergej Barbarez optó por desplegar a su máxima leyenda, Edin Dzeko, en la alineación titular tras no darle minutos en el anterior encuentro. Además, también partía de inicio uno de los jugadores bosnios a seguir en este campeonato: Kerim Alajbegovic. De esta manera, el once bosnio estaba formado por los siguientes jugadores: Vasilj; Dedic, Katic, Muhamerovic, Kolasinac; Memic, Sunjic, Tahirovic, Alajbegovic; Demirovic, Edin Dzeko. Con esta alineación, Bosnia y Herzegovina prometía buscar su fortaleza en los juegos aéreos y la capacidad para dar amplitud de sus extremos, sumada a la gran capacidad goleadora de Dzeko y Demirovic.
Primera parte de dominio suizo y resistencia bosnia
El encuentro comenzó con el combinado balcánico poniendo en apuros a los suizos, sobre todo en la disputa de duelos, pero Suiza no cedió y buscó dominar el partido a través del balón. Una vez el conjunto dirigido por Murat Yakin logró dominar la posesión, Bosnia y Herzegovina se replegó en un bloque medio-bajo para resguardarse, cubrirse las espaldas y no ceder demasiados espacios a los veloces atacantes suizos. Sin embargo, su organización defensiva no fue la mejor y Suiza lograba encontrar algunos espacios y aprovecharlos con pases filtrados, en lo que Dan Ndoye cobró especial importante y peligro para la defensa balcánica. De todas maneras, Suiza no dispuso de ninguna ocasión clarísima para abrir la lata.
Una vez llegados a la primera pausa del encuentro, con el 'cooling break' del minuto 25, el monopolio suizo era total. El campo parecía inclinado hacia el área de una Bosnia y Herzegovina que intentaba sobrevivir a los constantes ataques de una Suiza cuya mayor fuente de disparos eran los de media y larga distancia. Además, una vez el cuadro balcánico conseguía robar la posesión de balón a Suiza, los de Sergej Barbarev intentaban dormir el partido, circulando con un ritmo lento e intentando que ocurriese lo mínimo posible.
Fruto de la resistencia en campo propio durante varios minutos, Bosnia y Herzegovina fue ganando en solidez defensiva y a Suiza le costaba cada vez más amenazar la portería defendida por Vasilj. De hecho, el cuadro balcánico logró salir de esa fase defensiva con mayor asiduidad durante los últimos minutos del primer tiempo de lo que lo hizo durante el resto de la primera mitad. Una internada ofensiva de Kolasinac por banda izquierda obligó a Widmer a emplearse a fondo en tareas defensivas para evitar el tanto bosnio, ya que dentro del área ya estaba Edin Dzeko con la caña preparada para rematar ese envío.
Finalmente, el descanso del partido llegó con el resultado de 0-0 reflejado en el marcador del Los Angeles Stadium. Suiza y Bosnia y Herzegovina firmaban las tablas en el entretiempo después de una primera mitad, mayoritariamente, de dominio helvético frente a un combinado balcánico replegado en defensa y que fue ganando solidez con el paso de los minutos. En busca de derribar el muro bosnio, la selección dirigida por Murat Yakin evolucionó del 4-3-3 inicial a un 4-3-1-2, con Freuler actuando de enganche entre los tres centrocampistas y Embolo y Dan Ndoye en la última línea ofensiva.
Johan Manzambi decidió el encuentro en la segunda parte
Sin cambios en ninguna selección tras el paso por los vestuarios, Suiza siguió dominando la posesión del balón durante el inicio del segundo tiempo e, incluso, gozó de un disparo a puerta para abrir la lata en las botas de un Dan Ndoye hiperactivo en ataque y que, si encontraba alguna posición más clara para finalizar, podría anotar el primer tanto del partido. A pesar de su superioridad con el balón en los pies, el gran debe de Suiza en el partido estaba siendo la presión sin balón, ya que el cuadro helvético no estaba aprovechando la debilidad de Bosnia y Herzegovina para elaborar las jugadas desde su propio campo.
En el minuto 55, el propio Ndoye estuvo muy cerca de anotar el mejor gol del Mundial 2026 hasta la fecha, pero su golpeo de chilena fue repelido por Vasilj y, para más inri, el VAR decidió que el jugador suizo estaba en posición de fuera de juego, corrigiendo así el saque de esquina que se iba a lanzar. Después de que Dedic y Dzeko vieran la cartulina amarilla, tuvo que volver a intervenir el guardameta bosnio para salvar a su equipo, esta vez deteniendo un cabezazo de Embolo. A continuación, Barbarez decidió introducir al terreno de juego a Basic y Bajraktarevic, sustituyendo a Tahirovic y Edin Dzeko.
Justo después, como buena muestra del crecimiento que estaba teniendo Bosnia y Herzegovina en el partido, Nico Elvedi fue amonestado por zancadillear a Kolasinac. Además, antes de llegar al 'cooling break', Amar Dedic se sacó un zapatazo desde lejos del área que obligó a Gregor Kobel a despejarlo para evitar el 0-1. Sin embargo, supo reaccionar a tiempo Murat Yakin dando entrada a Johan Manzambi, Rubén Vargas y Sow, en sustitución de Dan Ndoye, Freuler y Aebischer. El jugador del Friburgo, Manzambi, no desaprovechó el tiempo y, solamente dos minutos después de entrar al campo, aprovechó un mal despeje para enganchar una volea a la altura del punto de penalti para batir a Vasilj y anotar el 1-0.
El tanto suizo hizo mucho daño a una Bosnia que vio como se quedaba con un futbolista menos cuando, en el minuto 80, Muharemovic tuvo que lanzarse al suelo para evitar que Embolo se quedase solo ante Vasilj, pero terminó derribando al delantero helvético como último hombre, por lo que vio la tarjeta roja. Rubén Vargas también tuvo un impacto inmedianto en el encuentro, ya que, además de participar en el primer tanto, aprovechó un pase de Embolo para batir a Vasilj y sentenciar el partido con el 2-0. Buscando una reacción tardía en su equipo, Barbarez sustituyó a Sunjic y Demirovic para dar entrada a Hadziahmetovic y Lukic. Por parte de Suiza, Jaquez e Itten sustituyeron a Widmer y Embolo.
Tras las sustituciones, Johan Manzambi hizo más sangre todavía en la herida de una Bosnia moribunda anotando el 3-0 aprovechando una asistencia de Rubén Vargas, el otro gran destacado del encuentro. Después de encajar el tercer tanto, Barbarez sacó del terreno de juego a Alajbegovic para dar entrada a Mahmic. Antes del final del encuentro, el propio Mahmic cazó una volea en el rechace de un saque de esquina para maquillar el resultado. De poco sirvió el gol bosnio, ya que, antes del final del encuentro, Memic derribó a Sow dentro del área y Xhaka no falló desde los once metros para anotar el definitivo 4-1. Finalmente, Suiza se llevó la victoria por un resultado de 4-1, engrandecido por la expulsión de Muharemovic y la entrada de Manzambi y Vargas.
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