No estaban muertos, estaban de parranda. Agustín Tapia y Arturo Coello no han pasado por su mejor inicio de temporada, de eso no hay duda. Pero cuando todos apuntaban al relevo en el trono del pádel mundial, dando por acabados a los "Golden Boys", ellos mismos se han encargado de demostrar a todos que estaban equivocados. En el Major de Italia asestaron un mazazo a Galán-Chingotto y volvieron a liderar la Race 2026. Una semana después, en el Valencia P1, el golpe asestado por Tapia y Coello es incluso mayor.
Porque lo ocurrido en la Fonteta es un buen reflejo del año de los número 1. A veces han caído por la mínima, como en el primer set de la final. Y en ocasiones han exhibido un nivel inabarcable para el resto como en el segundo set de la final. Pero hay algo que sí que no se había visto hasta ahora en este curso: una capacidad de resiliencia llevada al límite. Porque en Valencia habían comprado muchas papeletas para marcharse derrotados y, pese a eso, vuelven a meter en la maleta el título de campeones.
Remontando un 5-2 para llevar la final al tie-break decisivo y, por si fuera poca épica, levantando en ese agónico momento un 5-1. Sencillamente espectacular. Una proeza que no se podría entender sin la figura de Agustín Tapia. Cuando el "Mozart" afina el violín, la sintonía es celestial. Para desgracia de Galán y Chingotto, Tapia tenía la mano caliente, el violín afinado y la ambición de ganar por las nubes. Con la pareja a su espalda el argentino ha conseguido un nuevo título para los Golden Boys (6-7, 6-1 y 7-6).

Fuente: Premier Padel
Galán y Chingotto, tocados y hundidos
El nuevo episodio del Clásico del pádel será difícil de olvidar. Por lo que ha sido y por lo que significa. Porque Galán y Chingotto han pasado en dos semanas de soñar más que nunca con el trono del pádel a verse otra vez muy lejos de su objetivo. Más en el ranking que en la pista, de eso no hay dudas. Pero la realidad es que Roma y Valencia caen como un jarro de agua fría para "ChinGalán". Esta última duele porque en una semana de mucho sufrimiento parecía avistarse un final feliz que ha terminado siendo todo lo contrario.
Cinco partidos tras el desgaste del Major de Italia y cuatro de ellos librados en tres sets. Siempre bailando sobre un abismo del que creían escapar y que ha terminado engulléndoles. Por culpa de sus grandes enemigos, su pesadilla constante y unos rivales que les llevan a seguir mejorando, pero siempre sin alcanzar ese reinado mundial que ansían. La siguiente parada del calendario de Premier Padel es Valladolid, la casa del "King" Coello y el posible escenario para un duelo entre las dos parejas que dominan este deporte.
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