La AD Ceuta vuelve a mirar con preocupación a la zona baja de la clasificación. La derrota del pasado sábado frente al Sabadell en el Alfonso Murube frenó la reacción del conjunto de José Juan Romero, que había conseguido sumar en tres jornadas consecutivas después de un arranque de campeonato marcado por cinco tropiezos seguidos. Con seis derrotas en nueve partidos, el equipo caballa ocupa puestos de descenso y necesita encontrar soluciones cuanto antes.
El principal problema está en las áreas. El Ceuta apenas ha marcado ocho goles en lo que va de Liga, un registro que le sitúa entre los equipos menos productivos de la categoría. Solo el Leganés, con seis tantos, y el Albacete, con cinco, presentan cifras inferiores. La falta de pegada, sin embargo, no es el único quebradero de cabeza para Romero.
El dato más preocupante está en el reparto de los goles. Carlos Hernández, central de la plantilla, y Jordi Escobar concentran toda la producción ofensiva del equipo, con cuatro tantos cada uno. El defensa se ha convertido en una inesperada referencia goleadora, mientras que el delantero atraviesa su mejor momento tras marcar en las tres últimas jornadas. Ningún otro futbolista del Ceuta ha conseguido estrenarse de cara a portería.
Una defensa que tampoco responde
A la falta de acierto se suma una fragilidad defensiva alarmante. El Ceuta ha encajado 20 goles en nueve encuentros, una cifra que comparte con Albacete y Córdoba y que le convierte en uno de los equipos más castigados del campeonato. Además, todavía no ha conseguido terminar un partido con la portería a cero, después de encajar incluso cinco tantos en su estreno ante el Andorra.
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