El Castellón no parece dispuesto a bajarse de lo más alto. El conjunto albinegro salió de Montilivi con una nueva victoria y mantiene el liderato de Segunda tras cinco jornadas, confirmando que su extraordinario comienzo no es fruto de la casualidad. Cuatro triunfos y un empate dibujan un arranque que contrasta radicalmente con el vivido hace apenas un año.
La comparación con la temporada anterior resulta especialmente llamativa. A estas alturas del campeonato, el Castellón todavía no había conseguido ganar y apenas había sumado dos puntos de los quince posibles, un balance que le colocaba en la zona de descenso y terminó provocando la destitución de Johan Plat tras la quinta jornada. Doce meses después, el panorama es completamente distinto: 13 puntos, invicto y en lo más alto de la clasificación.
Buena parte de la explicación lleva el nombre de Pablo Hernández. El técnico, que asumió las riendas del equipo la pasada campaña después de la salida de Plat, fue capaz de cambiar la dinámica y conducir al conjunto de La Plana hasta los playoffs de ascenso. Ahora ha conseguido prolongar aquella reacción y darle continuidad con un proyecto renovado casi por completo.
Hasta 13 jugadores se han incorporado a una plantilla que mantiene intacta una de sus principales señas de identidad: fútbol ofensivo, valentía y una apuesta decidida por llevar el peso de los partidos. Las salidas de futbolistas importantes como Álex Calatrava, Beñat Gerenabarrena o Brian Cipenga obligaban a reinventarse, pero las nuevas piezas están empezando a responder.
Un banquillo que también gana partidos
El Castellón está demostrando, además, que no depende únicamente de un once fijo. El fondo de armario empieza a marcar diferencias y las últimas jornadas son un buen ejemplo. Ante el Albacete, Isra Suero saltó al campo y apenas cinco minutos después encontró la portería para cerrar el partido.
Álvaro García apareció cuando más lo necesitaba su equipo y convirtió el tanto que terminó decidiendo el encuentro en Montilivi. Dos victorias y dos nombres que llegaron desde el banquillo para cambiar el guion.
Pero si algo termina de explicar el liderato albinegro es su equilibrio. Solo ha recibido dos goles en las cinco primeras jornadas, un dato especialmente significativo para un equipo que busca permanentemente la portería rival. La temporada acaba de comenzar, pero el arranque albinegro ya está dejando huella.
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