El Valencia suma su quinta victoria consecutiva a costa del Cádiz y ya acaricia puestos europeos
Último partido de la jornada 20 de LaLiga EA Sports, al menos en este fin de semana. Cádiz y Valencia, con el Nuevo Mirandilla como testigo, se enfrentaban en un encuentro con más que tres puntos en juego. Para el Cádiz, sin ganar desde el 1 de septiembre, la necesidad de ganar es imperiosa. Y para el Valencia, asentado en media tabla, lograr tres puntos es el empujón necesario para acechar los puestos europeos.
Primera parte
Que ambos equipos se jugaban mucho fue algo que los espectadores pronto pudieron confirmar. El ritmo de juego desde el minuto uno dejó constancia de la importancia que Cádiz y Valencia atribuían al partido, aunque fueron los de Baraja los que mejor aprovecharon el arranque. El conjunto valenciano exhibió eficacia, poderío y desparpajo a través de sus jóvenes y esa combinación resultó ganadora muy pronto. Diego López corrió la banda ante la incapacidad de Fali de ponerle freno y ya en el área cedió atrás para que Hugo Duro hiciese lo que mejor sabe hacer. El delantero no falló a su cita con el gol y el remate, aunque lo palmeó Ledesma, acabó en el fondo de la red.
Con el gol de su killer, se adelantaba el Valencia en un Nuevo Mirandilla que volvía a enfrentarse a un escenario adverso esta temporada. El equipo gaditano, que no había salido mal al partido, se veía por debajo tras la primera ocasión de su rival. Y ahora le tocaba ir a contracorriente, para desesperación y enfado de su entrenador. Sin embargo, la reacción de sus pupilos no se hizo esperar. Y con la colaboración de Pepelu, el Cádiz encontró la vía para empatar el partido desde los once metros. Alcaraz tomó la responsabilidad y a pesar de la presión no falló y consiguió engañar a Mamardashvili para poner las tablas en el marcador.

El Cádiz reiniciaba el encuentro con el gol del empate y evitaba también que la ansiedad de verse por debajo fuese a más, con lo que eso podía suponer. Pero ni con esas el Cádiz conseguía establecer un estado de paz en el que poder trabajar en busca de la victoria. Y no ocurría porque el Valencia estuviese generando peligro, que también, sino porque en Cádiz el fuego amigo hace incluso más daño que el fuego enemigo. En una jugada sin peligro alguno, a Luis Hernández se le iba la cabeza y le soltaba un codazo a Hugo Duro que, para fortuna del Cádiz, solo era castigado con amarilla.
El árbitro y el VAR perdonaban al Cádiz de verse en inferioridad numérica un partido más y, tras ese regalo, los de Sergio debían aprovecharlo. De hecho, el equipo gaditano lo intentó antes de la llegada del descanso pero sus oportunidades acababan siempre con el mismo final. De todas las formas posibles, Mamardashvili aparecía para frenar las aspiraciones del Cádiz y salvar a un Valencia que había perdido protagonismo tras el empate.
Segunda parte
Tras el paso por vestuarios, el Valencia seguía lejos de la versión inicial y de eso se estaba aprovechando el Cádiz. El conjunto cadista seguía intentando culminar la remontada y ocasiones no faltaban, aunque la eficacia no estaba siendo la cualidad más destacada. Eso en el fútbol es algo que puede acabar costando muy caro porque en una fracción de segundo todo puede cambiar por completo. Y, para desgracia del Cádiz, como si del mismo guion de principio de partido se tratase, las cosas se volvieron a torcer en un abrir y cerrar de ojos.
Con el Cádiz apretando, el Valencia salía a la contra y Sergi Canós se inventaba una genialidad para darle a Diego López una oportunidad de oro. Un exterior delicioso dejaba solo al canterano del Valencia en campo cadista con solo Fali como defensor. Diego López no se ponía nervioso por la presencia del central, pisaba área y definía con el interior para adelantar de nuevo al Valencia en el partido. Un contragolpe de libro servía para poner el Nuevo Mirandilla patas arriba y al Cádiz contra las cuerdas, por segunda ocasión.

El club de la Tacita de Plata se volvía a enfundar el mono de trabajo para intentar sacar algo positivo del encuentro. Aunque el gol de Diego López había caído como un jarro de agua helada sobre un equipo que estaba en busca de ponerse en ventaja y, que en cambio, se enfrentaba a un escenario opuesto. Y eso, en una situación como la que vive el Cádiz, es un mazazo que te manda para la lona y del que es muy complicado levantarse. De ahí que el Valencia, sin excesivo esfuerzo, estuviese manejando su ventaja sin problemas. Y, además, se acercase a un tramo de partido óptimo para lograr la sentencia ante un Cádiz volcado arriba.
El pitido final se acercaba a la par que la crispación crecía en el Nuevo Mirandilla ante la cercanía de una nueva derrota. El feudo gaditano era el mejor reflejo de la tensión que se puede palpar en un Cádiz que siga en caída libre jornada tras jornada. Y sí, sigue en caída libre, porque el Valencia se llevaba tres puntos que le sirven para acercarse a puestos europeos tras la sentencia que Javi Guerra se encargaba de anotar y a la que se sumaba Jesús Vázquez en el último minuto. Mientras que el Cádiz continúa en descenso y prolongando la racha de más de cuatro meses sin ganar un partido.
Ficha técnica
Cádiz: Ledesma, Iza (Lucas Pires, 64´), Luis Hernández, Fali (Maxi Gómez, 64´), Javi Hernández, Alejo, San Emeterio (Escalante, 12´), Alcaraz, Kouamé (Sergi Guardiola, 53´), Robert Navarro (Ocampo, 64´) y Chris Ramos.
Valencia: Mamardashvili, Foulquier, Mosquera, Gabriel Paulista, Gayá (Thierry Correia, 65´), Fran Pérez, Guillamón, Pepelu, Sergi Canós (Jesús Vázquez, 65´), Diego López y Hugo Duro (Javi Guerra, 74´).
Goleadores: Cádiz: Alcaraz (p.)(21´) / Valencia: Hugo Duro (7´), Diego López (51´), Javi Guerra (94´), Jesús Vázquez (98´)
Amonestados: Cádiz: Luis Hernández, Alejo, Alcaraz, Javi Hernández / Valencia: Guillamón, Mamardashvili
Árbitro: Díaz de Mera Escudero / Árbitro VAR: Jaime Latre
Estadio: Nuevo Mirandilla





