Corinthians: Entre el caos y la estructura

Dorival Júnior busca dar continuidad a un equipo capaz de ganar incluso en la irregularidad

Ha sido un año complicado de definir para Corinthians. El equipo obrero pasaba de la luz a la oscuridad en cuestión de días. De la victoria en el Paulista a las eliminaciones en Libertadores y Sudamericana. Irregularidad en liga pero, de postre, campeones de la Taça de Brasil. Dorival Júnior tiene una idea clara para este equipo y parece que ha formado la estructura. Ahora solo le queda llevarlo al día a día, porque el talento de jugadores como Memphis, Bidon o Yuri Alberto harán el resto.

Historia obrera de São Paulo

El Sport Club Corinthians Paulista nace del deseo del barrio obrero de Bom Retiro de tener un equipo de fútbol al que seguir y animar, allá por 1910. Esto asienta las bases de uno de los equipos más exitosos del país y una de las ‘torcidas’ más fieles del mundo. Tomaron el nombre de un club inglés de la época que hacía giras mundiales y en su viaje a Brasil encandiló a los paulistanos. Durante sus primeras décadas de historia, Corinthians se destapó como un cuadro victorioso, ganando quince Paulistas desde su nacimiento hasta mediados de los 50. Jugadores como Neco, Luizinho, Baltazar o Gilmar resaltaron, aunque el gran nombre propio fue Rivelino, quien vino a hacer frente al Santos de Pelé. Sin embargo, tuvieron que pasar 22 años para que el Timão levantase otro Paulista de la mano de Basílio en 1976. Dos años antes, la fiel hinchada paulista protagonizó la invasión corinthiana en las semifinales del campeonato nacional frente Fluminense, más de 80.000 seguidores se movilizaron a Maracaná a ver el partido.

En la década de los 80, con el futbolista Socrates a la cabeza, se inició la Democracia Corinthiana, que pretendía extender al club a una labor social y no solo deportiva. En los 90 viviría una época de esplendor, alzaron tres Paulistas, sus primeros tres Brasileirãos (con un bicampeonato del 98 y 99) y su primera Taça de Brasil. De esta manera, fue invitado a jugar el Mundial de Clubes que acabaron ganando empatando contra el Real Madrid y saliendo victorioso en la final frente Vasco da Gama. En el siglo XXI, Corinthians ha ganado tres Taças, cuatro Brasileirãos (el último en 2017), otro Mundial de Clubes (2013) y su primera Copa Libertadores en 2012 bajo las órdenes de Tite.

Altos y bajos en una temporada atípica

Corinthians ha vivido en carnes propias una temporada de muchas emociones. Empezaron el año con la desilusión de quedar fuera de la Libertadores. Después de ganar a LDU de Quito, en la final de la fase previa el Barcelona de Guayaquil les desbarataría los planes eliminándolos. Tres días después de consumar su derrota en el pre-Libertadores, alzarían el Paulista ante Palmeiras, su máximo rival. Una de cal y una de arena para el Timão. No obstante, un inicio irregular en el Brasileirão acabaría con el puesto del técnico Ramón Diaz tres semanas después de ganar el Campeonato Estadual. Su sustituto fue Dorival Júnior, el seleccionador de la Selección Brasileña de la Copa América 2024.

Los resultados irregulares en liga se mantuvieron. Paradójicamente, en esta inestabilidad encontraron su fórmula de sacar puntos y no coquetear con el descenso. Tras el mazazo continental de no clasificar para la Libertadores, hay que sumar el desastre de fase de grupos en la Sudamericana. El Timão no pudo pasar de primera fase después de perder en la última jornada ante Huracán. Se sucedían los resultados mediocres en liga, mientras pasaban rondas de la Taça de Brasil. A mitad de temporada, el presidente Augusto Melo fue cesado de su cargo por corrupción. Otro golpe más para Corinthians. Aún así fueron capaces de sobreponerse y tras un Brasileirão mediocre, llegaron a la final de Copa ante Vasco da Gama. Título que ganaron a domicilio con goles de Yuri Alberto y Memphis en un 1-2 final.

«Un equipo creado para jugar por dentro»

Después de los malos resultados, a pesar de la victorial en el Estadual Paulista, se destituyó a Ramón Diaz. En su lugar llegó Dorival Júnior, un técnico curtido en mil batallas a sus 63 años y con más de 15 equipos dirigidos. Para Dorival, Corinthians era «un equipo creado para jugar por dentro» y por ello impuso su 4-4-2 en rombo. Los laterales -Mateuzinho y Bidú- daban la amplitud por las bandas. El juego se basaba en hacer llegar el balón a los jugadores creativos como Garro, Carrillo o Bidon. Desde esas posiciones interiores conectaban con dos de los mejores jugadores de la liga como son Memphis y Yuri Alberto.

Dorival Júnior busca construir un equipo sólido atrás, dominante tanto en la presión como en el juego en la medular e incisivo arriba. Es estructurado, organizado e inteligente y no busca el intercambio de posesiones constante, pero tampoco la «falsa posesión» como enunció el técnico del Timão. En cierta medida se puede parecer al planteamiento de Carlo Ancelotti en la 23/24 con el Real Madrid: robustez defensiva, control del mediocentro y cracks que definan la suerte en los partidos.

Once tipo (4-4-2): Hugo Souza; Mateuzinho, Ramalho, Gabriel Paulista, Bidú; Raniele, José Martínez, Matheus Pereira, Bidon; Memphis, Yuri Alberto.

¿Qué esperar de Corinthians?

Corinthians es uno de esos equipos candidatos al título. Del segundo escalón del fútbol brasileño, que bien no son favoritos, pero tienen el talento para asaltar esas primeras posiciones. En la mano de Dorival Júnior está formar ese equipo estructurado y seguro que mostró ser en la Taça de Brasil el año pasado y plasmarlo en el Brasileirão y la Copa Libertadores. Cuenta con varios de los jugadores más valorados de la liga como Yuri Alberto, Bidon o Garro y una defensa sólida con Gabriel Paulista a la cabeza, además de un magnifico líder e histórico jugador como Memphis. Talento y base hay, solo tienen que rodarlo.

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