Daniela Álvarez y Tania Moreno (18-21/21-19 y 15-13) remontan a las neerlandesas Stam/Schoon y ya se sitúan en los cuartos de final del torneo olímpico de voley playa.
Sufrimiento que bien mereció la pena
Mañana de alegrías para el voley playa nacional. Al igual que Pablo Herrera y Adrián Gavira, Daniela Álvarez y Tania Moreno se han metido entre las ocho mejores parejas de estos JJ.OO de París 2024. Con un sol de justicia y a los pies de la Torre Eiffel, de golpe y porrazo, se abren dos vías para seguir sumando preseas al medallero español.
La arena parisina está bendecida. Con tres duetos se presentó España en la capital de Francia. Hubo pleno en la primera fase. En estos octavos de final, cayó un binomio y avanzaron dos. Histórico. Daniela y Tania, poseídas por su hermosa juventud, ambas tienen 22 años, han sido las últimas en sumarse a la fiesta. No sin sufrimiento. Tras ceder el primer set ante la pareja holandesa conformada por Stam/Schoon, e ir perdiendo 18-14 en el segundo parcial, Daniela; gijonesa, y Tania; madrileña, dieron la vuelta a un destino que parecía estar escrito.
Estamos de fiesta en el vóley-playa 🎉🎉🎉
— Eurosport.es (@Eurosport_ES) August 5, 2024
Tania Moreno y Daniela Álvarez, primera pareja española en clasificar para unos cuartos de final 👏👏 ¡Se unen a Herrera y Gavira!#Paris2024 pic.twitter.com/dC9nbAU23L
No fue sencillo, pues la potencia de Stam y las grandes defensas de Schoon, complicaron sobremanera el asunto. Tampoco ayudaba la climatología. El calor era intenso, el sol picaba, las termómetros marcaban temperaturas superiores a los 30 grados en París. Frente a todas esas adversidades, Daniela y Paula aguantaron el chaparrón, se crecieron después de ganar un segundo set dramático y apuntillaron a las neerlandesas en el último y definitivo set. Un trabajo encomiable, pues cabe destacar que son los primeros Juegos para ellas.

Es la primera vez que una pareja femenina se instala en la antepenúltima ronda de unas Olimpiadas. Daniela y Paula han roto ese techo. Quieren escribir su propia historia y por eso camino andan. Doble ración de alegrías para el voley playa español. Las medallas están un poco más cerca. Motivos para soñar.






