De 2ª a líder de primera: la increíble historia del FC Thun

El FC Thun es la gran sorpresa del fútbol internacional en lo que va de temporada. El equipo de la homónima ciudad suiza ha dominado la Brack Super League desde el principio de la temporada con puño de hierro. Cuando se escribe este artículo, tras la jornada 21, está siete puntos por encima del Lugano, su más inmediato perseguidor. Un empresario local, un «accionista fantasma» y un modelo de gestión deportiva ultramoderno, responsables de la historia underdog de la temporada.

El origen humilde del Thun

Thun es una pequeña ciudad de 80.000 habitantes a tan solo media hora en coche de Berna, la capital de Suiza y siempre recordada en el fútbol por la final del mundial de 1954. Si vas por sus calles, te encuentras una clásica población centroeuropea con su arquitectura de la Edad Media y con su castillo, que nunca puede faltar. Esta ciudad vive principalmente del turismo principalmente gracias al lago que le da su nombre.

En cuanto al fútbol, estando tan cerca de la capital, su equipo siempre ha rivalizado con el Young Boys, si bien han tenido historias muy diversas. Los capitalinos han sido el equipo más exitoso del país helvético en la última década, estando siempre presentes en Europa, ganando seis ligas y dos copas. Es el gran rival de los rojiblancos, cuyos máximos éxitos fueron dos subcampeonatos de Copa y una clasificación a Champions League hace 20 años.

Con el YB juega uno de los grandes derbis del fútbol suizo por el «dominio» de la capital, que tuvo una nueva edición el pasado fin de semana. El FC Thun maravilló ante un débil rival en su estadio, en el Stockhorn Arena. Tras una primera parte tranquila, la defensa amarilla bajó la guardia y en tan solo quince minutos se colocaron 1-3. Las rachas tras el partido son opuestas, mientras que los de Gerardo Seoane llevan cuatro derrotas seguidas en liga, los de Mauro Lustrinelli cuentan esos encuentros como victorias.

Jugadores del FC Thun celebrando un gol ante el Young Boys.

El ascenso fulgurante del FC Thun

La liga suiza, como otras similares en número de equipos, funciona con una primera parte de la competición en la que todos se enfrentan contra todos. Pero luego, la clasificación queda dividida entre el grupo que lucha por el campeonato y por el descenso. A su imagen y semejanza está diseñada la segunda división. Pues bien, el FC Thun consiguió ser el mejor clasificado tanto en la primera fase como en la segunda, en definitiva, un ascenso bien merecido.

Beat Fahrni es uno de los actores principales de esta película y sin duda, el principal cambio en el equipo bernés. Fahrni es un empresario tecnológico, pero gran amante del deporte (posee el equipo de balonmano de Thun y patrocina diversos clubes) y muy ambicioso. De hecho, el año pasado consiguió colaborando con el ayuntamiento que la SFV (federación de fútbol suiza) vaya a construir su nueva ciudad deportiva allí. Cuando llegó al FCT, su objetivo era ascender, y lo consiguió. Ahora, él tiene claro que debe poner a gente que realmente sepa de gestión deportiva al mando y no hacer una gestión personalista.

Ahora, no está él solo, también hay un «accionista anónimo» que podría ser una institución importante de la zona. Pero lo importante es que hace dos años estaban casi en bancarrota y ahora, en palabras de su presidente al Blick, «ya no habrá más noches sin dormir». Esto se debe en primer lugar al enorme apoyo económico que están recibiendo de gente poderosa de la región y luego al proyecto a largo plazo que han creado. Curiosamente, se intentan alejar del modelo de comprar jugadores jóvenes baratos y venderlos revalorizados que tantos equipos han empleado a pesar de que con algunos futbolistas así ha sucedido.

Temporada presente

Como señalaba en un párrafo anterior, el FC Thun se mantiene líder de su liga desde el principio y su objetivo es al menos estar en el top 6. Tras haber pasado la primera mitad de la temporada, lo está consiguiendo con creces. Desde el club intentan tener los pies en la tierra y reconocen la dificultad de un logro así pero no se descartan de la carrera por el título tras lo conseguido hasta ahora.

El único problema que tienen es que carecen de fondo de armario, y eso puede ser malo es una competición tan larga, pero es un hándicap que de momento han sabido sortear bien. Por lo demás, las lesiones no les han dado grandes problemas hasta ahora y el equipo se mantiene unido sin individualidades egoéntricas de esas que siempre perjudican al colectivo. Esto último es importante, ya que en palabras textuales del presidente también al diario suizo Blick, «evitamos fichar a un jugador que creamos que podría marcar diez goles porque con eso nos arriesgamos a que la química del equipo se rompa».

Con la manera de trabajar y de ver el fútbol tan peculiar que hemos mostrado en este artículo y que quizá servirá como referencia en los próximos años a otros clubes, les va de fábula. Con 18 partidos por jugarse (trece de liga y cinco de «fase final») nadie le quitará la ilusión a esta pequeña ciudad suiza de habla alemana que sueña con ver a su equipo campeón por primera vez.

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