El número 7 de ‘Kill Bill’ será la única camiseta que lucirá en el techo del pabellón de Olympiacos
Si tenía que ser alguien, tenía que ser él, Vassilis Spanoulis. El griego se convierte en el primer jugador al que Olympiacos le retira una camiseta. En una retirada marcada por el homenaje y los mensajes de leyendas de baloncesto hacia su figura y su legado.
Figuras de la talla de Dejan Bodiroga, Pero Antic, Dimitris Itoudis, Panagiotis Giannakis, Joe Arlauckas, Nick Calathes, Printezis, Papanikolau y Vezenkov, el flamante fichaje de los Kings y ex-jugador de Olympiacos, voló de Scramento a Atenas, entre otros, acudieron al homenaje de ‘Kill Bill’.
🙌🏾🙌🏾🙌🏾 A Legendary Night For Our Forever Legend! #OlympiacosBC #TheNightOfTheLegend7 #WeAreOlympiacos #TogetherWeFight pic.twitter.com/BpGBnCUtow
— Olympiacos B.C. (@Olympiacos_BC) September 17, 2023
Aunque no pudieron estar presencialmente en el acto, si quisieron dedicarle unas palabras figuras de la talla como Luka Doncic. «Has sido una inspiración para mucha gente, especialmente para mí», comentó la estrella de los Mavs. «Eres una leyenda de este deporte y un ejemplo a seguir para los jugadores y personas jóvenes», comentó Nikola Jokic. No estuvieron presentes en el evento pero que si quisieron dedicarle unas palabras a Spanoulis, como Giannis Antetokoumpo.
«La historia del baloncesto griego no se entendería sin Spanoulis»

En el mundo del baloncesto europeo, el nombre de Vassilis Spanoulis resuena como una leyenda viviente. Este base griego ha dejado una huella imborrable en el juego y ha conquistado los corazones de los fanáticos con su estilo distintivo y su habilidad para liderar en los momentos más cruciales. Con una carrera que se ha extendido por más de dos décadas, Spanoulis ha demostrado ser un verdadero icono del baloncesto europeo.
Los Primeros Pasos de una Estrella
Nacido el 7 de agosto de 1982 en Grecia, Vassilis Spanoulis comenzó a destacar en las canchas locales desde temprana edad. Su talento innato para el baloncesto fue evidente para todos los que lo vieron jugar en las canchas de su ciudad natal, Larisa. A medida que crecía, su habilidad y determinación lo llevaron a ser reclutado por los equipos juveniles del Olympia Larisa y del PAOK Salónica, donde comenzó a forjar su camino hacia la élite del baloncesto.
El Salto a la Fama Internacional

El mundo comenzó a conocer a Vassilis Spanoulis cuando se unió al Panathinaikos en 2005. En su primera temporada con el equipo, logró ganar la Euroliga, y esta hazaña marcó el inicio de su carrera internacional. Su capacidad para tomar decisiones bajo presión y su habilidad para anotar en situaciones críticas lo convirtieron en un líder indiscutible en el equipo.
La estrella de Spanoulis brillaba tanto que decidió dar el paso a la NBA, concretamente a los Houston Rockets en 2006, donde solo jugó 31 partidos, antes de volver al club que le había catapultado al olimpo europeo, Panathinaikos, firmando el mayor contrato de la historia de Grecia, trianual de 1,8 millones de euros netos al año además de pagarle a los Spurs, equipo al que fue traspasado en 2007 y posteriormente cortado, una indemnización de 1 millón de euros.
De Panathinaikos al eterno rival, Olympiacos

En 2010, tras su periplo en los Houston Rockets y Panathinaikos, Spanoulis firmó un contrato de tres con Olympiacos a razón de 2,4 millones de euros al año. Esta etapa marcó uno de los capítulos más gloriosos de su carrera. Bajo su liderazgo, el Olympiacos ganó la Euroliga en dos ocasiones, en 2012 y 2013, con actuaciones memorables que dejaron una marca imborrable en la historia del baloncesto europeo.
El Legado Duradero

A lo largo de su carrera, Vassilis Spanoulis acumuló numerosos premios y reconocimientos, incluyendo múltiples títulos de Jugador Más Valioso (MVP) de la Euroliga. Su estilo de juego único, caracterizado por su visión de juego, su habilidad para anotar desde el perímetro y su capacidad para llevar a su equipo a la victoria en los momentos cruciales, lo convirtieron en una figura icónica.
Sin embargo, más allá de sus logros individuales y colectivos en el baloncesto, Spanoulis también dejó una marca en la cultura deportiva griega y europea. Su ética de trabajo incansable y su pasión por el juego inspiraron a generaciones de jóvenes jugadores, quedarán en la memoria de todos los amantes del baloncesto, recordándonos que las leyendas nunca mueren, solo se retiran de las canchas.





