El Atleti y la misma historia de siempre

Alejados de la cabeza en Liga y con Simeone alzando la voz de alerta, en el club madrileño condicionan los fichajes a posibles salidas

En la vida hay historias con finales alternativos. En el fútbol, y más concretamente en el Atlético de Madrid, esa posibilidad parece no estar encima de la mesa. Al menos en lo que se refiere a los mercados de fichajes, un escenario que se ha vuelto un quebradero de cabeza para el aficionado del Atleti. ¿El motivo? Muy evidente, en cada ventana de fichajes el cuento se repite una y otra vez.

La economía de los rojiblancos nunca ha brillado por ser positiva, cómoda o gozar de un amplio espacio para acometer inversiones. Sin embargo, pese al crecimiento vivido por la entidad desde la llegada de Simeone, la situación no ha cambiado. Los ingresos sí, pero los esfuerzos en materia de fichajes no. Como antaño, la historia de dejar salir antes de entrar permanece hoy en el seno madrileño.

A un lado queda que el Atleti se haya asentado como un fijo en la parte alta de LaLiga y un habitual en Champions. O que haya llegado al club un nuevo inversor y máximo accionista como es Apollo Sports Capital. Y tampoco parece servir el gran trabajo de Óscar Mayo en el área comercial. El dinero se mueve, pero el refuerzo y la construcción de una plantilla competitiva queda en un segundo plano.

Atleti

Raspadori, Almada, Gallagher…

De ahí que, inmersos en la ventana de fichajes invernal, los únicos rumores en el Atleti son de salidas. Javi Galán y Carlos Martín ya han puesto rumbo a un nuevo destino, pero desde el club siguen hablando de la necesidad de una gran venta para acometer refuerzos. Algo que carece de lógica en un equipo que ha dejado claro durante la primera vuelta que carece de los mimbres suficientes para pelear con Barça y Madrid.

Así, lejos de mostrarse ambiciosos, en el Atleti vuelven por los fueros que nunca han abandonado. Debilitar todavía más la plantilla, al menos en número de efectivos, y condicionar así una segunda vuelta en la que se reparten los trofeos. Mateu Alemany, que generó una gran ilusión gracias al currículum que atesora, apunta a no haber podido cambiar los malos hábitos colchoneros.

Siempre trabaja en la sombra, lo que puede dar lugar a sorpresas. Pero hasta ahora su nombre solo se vincula al apartado de salidas y al trío de candidatos para la «gran venta» del Atlético: Raspadori, Almada y Gallagher. En definitiva, las tradiciones nunca se pierden y en el Atleti no hay mercado en el no se repita la misma historia de siempre.

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