Los culés empatan en la tabla con 17 victorias a Estrella Roja, Bayern de Múnich y París
El Barça ha vencido por 82 a 70 a Zalgiris Kaunas. El conjunto local no dominó hasta la segunda mitad, pero cuando lo hizo, no soltó el triunfo. Dario Brizuela fue la gran estrella del encuentro, anotando 20 puntos con un 71% de acierto en tiros de campo. Metu, Punter y Anderson le acompañaron con más de 12 puntos cada uno.
Los locales mandaban de inicio a Satoransky, Abrines, Anderson, Parker y Fall. Por parte de los visitantes, arrancaban el encuentro con Francisco, Brazdeikis, Butkevicius, Smailagic y Birutis. Esto no le iba a dar demasiado rédito a ninguno de los dos equipos, llegando al ecuador del primer cuarto 6 a 4 para los locales.
El que iba a empezar con muchos fallos era Sylvain Francisco. El francés, faro del ataque lituano, no anotaba un triple, desesperando a su entrenador. Quien tendría este acierto iba a ser Sirvydis. El alero anotaba dos triples y repartía juego desde el pick and roll, poniendo a los visitantes 16-20 arriba. El primer cuarto finalizaría con la misma ventaja para el conjunto lituano, demostrando de muchas formas distintas como hacer daño a la defensa blaugrana.
Poca inspiración
El segundo cuarto lo iba a empezar mejor el Barça, logrando un parcial inicial de 7 a 0 gracias a Parra y Brizuela, dejando el luminoso en un 23-20. Esta mala racha la cortaría Zalgiris, igualando los parciales, pero los blaugranas, los cuales veían que era su momento, apretaban aún más el acelerador, alejándose en el marcador (31-24).

El que no iba a notar la presión era Sirvydis. El lituano anotaría su tercer triple (de cuatro intentados), y con la ayuda de Brazdeikis, acercaría a su equipo en el marcador, quedándose un 34 a 29. El propio Brazdeikis clavaría una daga en el corazón de todos los culés al anotar un triple cuando el reloj llegaba a su fin.
La primera mitad finalizaría con muy poca inspiración por parte de ambos equipos, lanzando sus respectivos últimos tiros sin ningún tipo de sentido o rigor y dejando el casillero en un 36 a 31 culé.
Nada que ver
El inicio de segunda mitad no tendría nada que ver con el inicio de la primera. Con un ritmo frenético y una anotación descontrolada, en tan solo 4 minutos los dos equipos empataban el parcial del tercer cuarto a 9. Zalgiris no estaba siendo capaz de recortar la brecha situada en el marcador, cruzando el ecuador del tercer cuarto 6 puntos abajo (48-42).
El Barça no perdonaría la incapacidad de los de Kaunas, alejándose poco a poco en el marcador (52-43). La gran figura hasta ese momento estaba siendo Brizuela, mostrándose seguro desde el puesto de base y anotando 12 puntos. El cuarto acabaría con mucha polémica al no señalar los árbitros una falta antideportiva en favor del Barça. Pese a todo, los blaugranas encaraban el último cuarto con una ventaja de 8 puntos (59-51).

Fuego blaugrana
El cambio de cuarto y el retraso en el inicio de este no apaciguaría el fuego blaugrana, que con un Brizuela en estado de gracia, aumentaría la diferencia en el marcador hasta los 11 puntos (64-53). Este arreón lo respondería Brazdeikis, anotando su segundo triple del encuentro.
De apagar este pequeño intento de reacción se encargaría de apagarlo Brizuela. El vasco seguiría con su racha imparable, levantando a un Palau muy apagado por la presencia de un gran número de lituanos y poniendo un 71 a 60 en el marcador. El marcador no se movería demasiado, teniendo los locales una ventaja de 10 puntos (73-63) a falta de dos minutos y medio de partido.
El último minuto de encuentro sería un paseo para el Barça, logrando una ventaja holgada gracias a un gran juego colectivo, finalizando el encuentro con una victoria por 82 a 70.






