El conjunto catalán vence por 90 a 63 en un encuentro marcado por la intensidad defensiva de los locales.
El Barça ha ganado 90 a 63 al Fenerbache. El conjunto barcelonés ha aprovechado el fallo desde la línea de tres de los visitantes para cerrar la pintura y sacudirse las dudas del pasado mes. De esta forma, Kevin Punter y Jabari Parker han tirado del carro y han aguado la vuelta de Saras Jasikevicius al Palau, el cual se ha rendido a él.
Antes del salto inicial, el Palau se quedaba mudo para honrar la memoria de Janis Timma, exjugador de Obradoiro y de la NBA recientemente fallecido.
En cuanto a los quintetos iniciales, los de Peñarroya salían con Satoransky, Punter, Anderson, Parker y Vesely. Por parte de los turcos, Saras Jasikevicius decidia darle los primeros minutos a Baldwin IV, Hall, Colson, Hayes-Davis y Birch.
Buenas defensas
El partido empezaba con muy buenas defensas de ambos equipos, lo que impedía anotar con facilidad los primeros minutos. La presencia de muchas manos cerca el balón y la intensidad de los exteriores dejaban al triple como única forma de anotación.
Pese a ello, un buen Satoransky, quien estaba siendo criticado las últimas semanas por parte de aficionados culés, iba a ejercer de base y a anotar un triple liberado para dar una ventaja de 9 a 6 a falta de 5 minutos. Esto forzaría el primer tiempo muerto pedido por Jasikevicius.
La pausa pedida por los de Turquía no cambiaría demasiado la dinámica, logrando el conjunto blaugrana, mediante una defensa muy intensa, aumentar la diferencia hasta los 8 puntos, dejando el marcador 20 a 12 al final del tercer parcial. Willy Hernangómez, otro de los señalados por el mal momento del Barça, sería clave en la defensa de la zona y sin que se le vieran las costuras al salir a defender a la línea de tres.

Dudas
El segundo cuarto iniciaba con un guion similar. El Barça era capaz de parar al juego interior de Fenerbache, lo que forzaba al lanzamiento de unos triples que no entraban. Esto provocaría que la distancia entre conjuntos fuera de 10 puntos, pero un triple de Nicolo Melli y dos puntos de Baldwin IV reducirían la diferencia a 5 puntos, dejando el luminoso en 24 a 19.
Los de Estambul seguirían recortando la diferencia, quedándose solo a 2 puntos. Esto haría que las dudas aflorasen en la cabeza de los jugadores blaugrana, pero estos sabrían reaccionar. Mediante una mejora en el rebote defensivo, que era la principal fuente de anotación turca, un dos más uno espectacular de Justin Anderson y un triple punteadísimo de Parker aumentarían la ventaja a 12 puntos, poniendo el casillero 38 a 26.
El cuarto acabaría con un dos más uno tras un error en el rebote defensivo del Barça, dejando Ken Birch el marcador en 44 a 37 a favor del club catalán.
Colapso total
La segunda mitad arrancaría con un colapso total de Fenerbache. Transcurridos 4 minutos, solo iban a ser capaces de anotar 2 puntos. Esto lo aprovecharían los de Peñarroya, que meterían 8 puntos para ponerse 52 a 37 arriba. Esta situación, aparte de exacerbar a Jasikevicius, le haría pedir un tiempo muerto para tratar de activar a los suyos.
Fenerbache, tras el golpe de realidad del cuarto, sería capaz de paliar el daño. Esto lo lograría con un parcial favorable de 13 a 8, pero que aún le situaba 61 a 50 abajo a falta de 2 minutos para el final del tercer cuarto.
El cuarto finalizaría 65 a 53 a favor del conjunto culé, dejando grandes sensaciones defensivas por el camino y desesperando en el intento al conjunto turco.

Cuando el río suena, agua lleva
Cuando el río suena, agua lleva. El Barça llevaba todo el partido con una dinámica muy clara, y el último cuarto no iba a ser la excepción. Los catalanes, dirigidos desde la magia de Kevin Punter, iban a salir en tromba. El parcial inicial iba a ser de 8 a 4, dejando claro que no iban a dar lugar a la duda.
Los turcos eran incapaces de encontrar un resquicio en la coraza blaugrana, que aupada con su público, no dejaba una bola sin luchar. Al 75 a 60 a favor de los culés también sería por demérito de Fenerbache, logrando un pobre 6 de 27 en triples, faltando poco menos de 3 minutos de partido.
Los culés no se conformarían con la buena imagen defensiva, ya que Punter y Anderson se encargarían de dar el show con dos mates de concurso tras salir al contraataque. El partido finalizaría 90 a 63, dando el Barça una imagen de esperanza tras un mes oscuro para la afición culé.






