El club catalán, colista de la Liga Endesa, prescinde de su técnico tras caer 81-98 ante un recién ascendido
La paciencia de la cúpula del Bàsquet Girona llegó a su fin. Tras caer de manera estrepitosa ante el Leyma Coruña (81-98) en Fontajau, el club oficializó la destitución de Fotis Katsikaris como entrenador del equipo. El técnico griego deja al conjunto gerundense en la última posición de la Liga Endesa, con un balance de apenas dos victorias en once jornadas, el equipo de Marc Gasol enfrenta una profunda crisis deportiva que pone en jaque su continuidad en la élite del baloncesto español.
La gota que colmó el vaso
El encuentro de ayer, contra al recién ascendido Leyma Coruña, se presentaba como una cita crucial para los catalanes para salir del pozo en el que está sumergido el equipo, pero ya desde el inicio se mostró incapaz de competir. Un parcial demoledor de 9-34 en el segundo cuarto dejó al equipo sin opciones antes del descanso, con un marcador de 25-57 que sepultó cualquier esperanza de remontada, dejando al equipo tendido en la lona, tanto anímica como deportivamente. La diferencia en el marcador reflejaba no solo la superioridad del rival, sino también los graves problemas estructurales que sufre el conjunto catalán.

Aunque se llevó el tercer y último cuarto para maquillar un poco el luminoso de Fontajau, la desventaja en el marcador era tan abultada que el equipo no pudo evitar que el resultado final reflejara la debacle de los primeros 20 minutos. Los pitos y gritos de «¡fuera, fuera!» del feudo gerundense mostraron el descontento de una afición que veía a su equipo desmoronarse. La derrota confirmó la cuarta caída consecutiva del Girona, consolidándolo como el equipo con peor defensa del campeonato, incapaz de permitir menos de 80 puntos en cualquier encuentro de la temporada.
La frustración de Katsikaris
Tras el partido, el técnico griego enfrentó a los medios visiblemente afectado. Admitió que el equipo había perdido todas las esperanzas y pidió disculpas por la imagen ofrecida. «Es muy frustrante. Los jugadores trabajan, pero eso no es suficiente porque esta liga es muy dura», señaló el técnico, quien había asumido el banquillo el pasado enero con el objetivo de salvar al equipo, algo que logró la temporada anterior, pero que no pintaba igual este curso.

Un cambio necesario
Aunque la situación que vive el equipo no recae completamente sobre los hombros del entrenador, se dice que, cuando las cosas van mal, siempre es más fácil despedir a uno que a doce, así que la directiva del Girona, encabezada por Marc Gasol, ya había valorado la destitución del entrenador semanas atrás.
Ahora, el club busca un relevo que pueda revertir la situación. Entre los candidatos destaca Pedro Calles, técnico cordobés con experiencia en la Bundesliga, aunque no se descartan otros nombres como Joan Plaza, exentrenador del Real Madrid y con un palmarés destacado en la Liga Endesa.
Un panorama crítico
El Bàsquet Girona afronta un momento decisivo en su lucha por la permanencia. Su próximo duelo contra el Río Breogán en Lugo se presenta como una final anticipada, especialmente considerando que el equipo lucense también ha cambiado recientemente de entrenador y busca consolidarse fuera de la zona de descenso. Mientras tanto, el Girona necesita más que nunca un golpe de efecto, no solo desde el banquillo, sino también en la cancha.
La crisis en Girona es profunda, y los próximos días serán cruciales para determinar si el club logra cambiar el rumbo o si su segunda temporada en la máxima categoría se convierte en un nuevo episodio de frustración.
🙌 GRÀCIES, FOTIS!
— Bàsquet Girona (@BasquetGirona) December 14, 2024
El Bàsquet Girona anuncia la rescissió del contracte del primer entrenador Fotis Katsikaris pic.twitter.com/tdsux10OSh






