Alexei Popyrin cerró una semana mágica en Montreal derrotando a Andrey Rublev en la final. Es el primer título de Masters 1000 para él. Llegará como cabeza de serie al US Open.
Triunfador en un Masters 1000 extraño
Sorpresa mayúscula. Muy de vez en cuando, el tenis, sorprende a propios y extraños, coronando a inesperados campeones. Es el caso de Alexei Popyrin. El tenista aussie ha roto todos los pronósticos. En un Masters 1000 de Canadá repleto de bajas, como consecuencia de los JJ.OO, un invitado sorpresa decidió sentarse en una mesa exclusiva. Así como dato, con su reciente éxito en tierras canadienses, iguala en títulos de Masters 1000 a auténticos cracks de la raqueta: Juan Martín Del Potro, David Ferrer, Stan Wawrinka, Marin Cilic o Dominic Thiem.
Top of the pops 🤩
— Tennis TV (@TennisTV) August 13, 2024
The moment @AlexeiPopyrin became the first Aussie to win a Masters 1000 singles title in 21 years, defeating Andrey Rublev 6-2 6-4 at #OBN24 pic.twitter.com/9Vx1GAhp5r
Popyrin, jugador perteneciente a la clase trabajadora del tenis (Top 40/50), había dado pinceladas de su enorme talento, pero le faltaba lo más importante, regularidad. A sus 25 años y tras ser campeón de Roland Garros en la categoría de juniors, su ascenso a la élite se había prolongado en el tiempo. «Vi a muchos jugadores con los que crecí, dar el salto al profesionalismo muy pronto, sin embargo, para mí ese no fue el caso. Terminé mi carrera como junior más tarde de lo previsto», expresaba el australiano después de despachar a Rublev.
Los números de la carrera de Popyrin, respaldan sus palabras. Antes de aterrizar en Montreal, solo contaba con dos títulos en su haber: ATP 250 de Singapur (2021) y ATP 250 de Umag (2023). En grandes torneos; Masters 1000 y Grand Slams, sus resultados eran pobres. ¿Su tope? La tercera ronda en Melbourne y Nueva York. Acostumbrado a un segundo plano, pues hasta la fecha, no había sido capaz de derribar la barrera del Top-30, Alexei ha reventado esa puerta de golpe y porrazo. Con una soberbia actuación en el Uniprix Stadium, ha ascendido 39 posiciones en el ranking ATP. Pasa de 62 al 23. Un subidón antológico.
Una enorme final como gran colofón
Para el jugador nacido en Sydney, todo lo que ha vivido esta semana en Montreal, es totalmente novedoso. Cabe incidir en el espigoso camino que le ha llevado al triunfo; Machac, Shelton, Dimitrov, Hurkacz, Korda y Rublev. Fácil, lo que se dice fácil, no ha sido. Tuvo que sudar tinta. En la pelea por el título, todo hacia presagiar, que sería Rublev el que se llevaría el gato al agua. El ruso, con varios títulos y finales en este tipo de torneos, partía como gran favorito. La experiencia jugaba a su favor.

Como si de un veterano de guerra se tratase, Popyrin no se arrugó, es más, exhibió su mejor nivel el día D a la hora H. A base de ímpetu y saber estar, gestionó de la mejor manera posible la final. El resultado, 6-2/6-4, es el mejor reflejo. Era su oportunidad, quién sabe si la última, y se lanzó a por ella. El mérito es terrible.
Cabeza de serie en Flushing Meadows
Con un estilo de juego dinámico y agresivo, donde el saque y la derecha son fundamentales para ganar puntos, Popyrin se ha convertido en una amenaza de cara al final de esta gira norteamericana de cemento. Sin ir más lejos, Carlos Alcaraz podría ser su adversario en la segunda ronda del Masters 1000 de Cincinatti. El título levantado en las pistas rápidas canadienses, conlleva más efectos positivos. A buen seguro, Alexei, figurará entre los 32 cabezas de serie que parirán como favoritos en el US Open. Es la recompensa al trabajo duro.






