A todas las grandes estrellas les acaba pasando. Son capaces de tocar la cima y mantenerse, pero cuando el cuerpo o la mente fallan, su rendimiento se desploma. Lo vimos con Carmelo Anthony o Dwyane Wade y, hasta hace pocas semanas, parecía que lo estábamos viendo con Russell Westbrook. Sin embargo, el MVP de 2017, después de dos etapas en Los Ángeles que dejaron mucho que desear, está consiguiendo ser la segunda opción junto al mejor jugador del mundo en Nikola Jokic.
Saber asumir tu rol
Una de las transiciones más difíciles en la NBA es pasar de ser un líder y candidato a todo a salir desde el banquillo y tener a jugadores por encima jerárquicamente. Cuando uno ha tenido todos los tiros disponibles desde el instituto, saber que ahora tienes que pasársela a la estrella en el clutch no es un proceso fácil de llevar. Por suerte para los Nuggets, Russell Westbrook ya había pasado por esto antes. Ya fuera con Kevin Durant, James Harden, Bradley Beal o LeBron James, el base sabía que podía ser el mejor del equipo, pero que no era la mejor alternativa si lo que se buscaba era ganar. Y ganar es lo único que buscan en Denver, transmitido de primera mano por el pívot serbio, el cual ha dejado muy claro que no le importan los galardones individuales.

En los cinco primeros partidos de la temporada, Russ comenzó en el banquillo, donde los Nuggets salieron victoriosos en dos de esos enfrentamientos. Sin embargo las cosas no estaban funcionando para él, sin llegar ni siquiera a los 9 puntos por partido y con un terrible 24% en tiros de campo. Los cinco siguientes encuentros se convertirían en cinco triunfos consecutivos, con Westbrook firmando 21 y 29 puntos en dos partidos que se decidieron por dos puntos. Casualmente, en esos dos duelos fue titular y lanzó por encima del 60% en sus tiros.
Calla y juega
Tras tres titularidades, vinieron otra docena de partidos sin saltar al campo desde el primer momento. Esto se tradujo en seis victorias y las mismas derrotas. Michael Malone, siempre alabado por sus buenas decisiones y sus ajustes entre partidos, decidió mover la rotación. De los últimos 21 partidos, Westbrook ha sido indiscutible en el quinteto titular en 17 de ellos, incluyendo los últimos 13. Gracias a su paciencia y juego en equipo, el nueve veces All-Star ahora es fijo en los planes de Malone. 20 partidos de titular, 5 derrotas. Un dato demoledor para todo el que ha dicho que su impacto ya no era suficiente. Además de anotar con regularidad, sólo ha bajado de 6 asistencias en dos ocasiones. Y no nos podemos olvidar de los triples dobles. Desde que ha abandonado el banquillo ha forjado dos, uno de los cuales fue perfecto, sin fallos ni pérdidas.

Pero no todo el impacto está en las estadísticas básicas. Si en algo ha intentado mejorar el base las últimas temporadas es en la defensa. Al final, cuando las cosas no salen en ataque, querer aportar en el otro lado es el primer impulso. Su rating defensivo es el mejor desde que salió de Washington, además de llevar los mismos tapones y casi los mismos robos que el año pasado entero. Su ± defensivo también pasa por un gran momento, todo unido a que está siendo capaz de defender muchas posiciones. Y por supuesto, sus intangibles siempre serán un factor positivo para cualquier conjunto del mundo. Ya sea tirarse a por un balón dividido o aplaudir desde la banca, Russell Westbrook es tu hombre.
Créditos al Joker
El estilo del serbio y el base parecen haber sido creados para jugar juntos. El 3 veces MVP está peleando por conseguir el cuarto mientras se acerca una vez más a promediar un triple doble. Algo a lo que su compañero ya está acostumbrado, aunque sea menos frecuente en su juego ahora mismo. Gracias a no compartir posición y tener unas características similares pero complementarias, están consiguiendo crear un juego fluido, eficiente y, sobre todo, ganador. La estrella de los Nuggets está sacando lo mejor de su compañero en los cortes a canasta y consiguiendo sus mejores resultados cuanto menos tiempo tiene el balón.

Sin duda, los 13 puntos, 5 rebotes y casi 7 asistencias que promedia Russell Westbrook están ayudando más que nunca a los Nuggets. Puede que no llegue a ser suficiente y que haya otros jugadores que tengan que dar un paso adelante, pero al menos se está volviendo a tener la sensación de que Westbrook puede ser una segunda o tercera espada interesante todavía. Si consigue demostrar que en la postemporada su rendimiento no baja estrepitosamente, los de Denver pueden intentar volver a unas Finales de la NBA sin ningún problema.
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