El estadio de San Mamés, que antes rugía junto al equipo, ha dejado de hacerlo en los últimos encuentros. La peña ICHH anunció una huelga indefinida el quince de enero de 2025, desde entonces el silencio se ha adueñado de San Mamés.
San Mamés y el Athletic Club siempre han estado acompañados de la afición rojiblanca. Prueba de ello es el desplazamiento masivo a Sevilla motivado por la final de la Copa del Rey o la reunión de cerca de un millón de seguidores el día en el que La Gabarra volvió a surcar la ría de Bilbao.
La actual temporada es una de las más ilusionantes de los últimos años. El equipo dirigido por Ernesto Valverde está participando en una competición europea seis temporadas después y actualmente ocupa el cuarto lugar en el campeonato liguero, posición que otorga un billete directo para la Champions League.
Huelga de animación
A pesar de los muchos alicientes, la situación en Bilbao durante las últimas semanas no es la que corresponde. Durante los primeros treinta minutos del partido europeo ante el Elfsborg, los encargados de dinamizar la animación en San Mamés, la Iñigo Cabacas Herri Harmaila, no alentó al equipo. Lo que muchos aficionados rojiblancos no sabían, es que esos treinta minutos solo eran el principio.
Una vez finalizado el encuentro ante el Real Madrid en San Mamés el cuatro de diciembre, la Ertzaintza cargó contra varios miembros de la Iñigo Cabacas Herri Harmaila. Como consecuencia, en un comunicado en redes sociales, la peña declaraba que habían tomado la decisión de no animar en el partido contra el Villarreal, encuentro que se saldó con un resultado favorable para los leones.
Después del parón de invierno, el azar decidió que el Athletic se enfrentará a Osasuna en los octavos de final de la Copa del Rey. El día previo al partido, la ICHH, manifestaba lo siguiente: “En este mes de parón de partidos en San Mamés desde ICHH siempre hemos estado abiertos a encontrar una solución antes del primer partido del año. Sin embargo, dicha solución no ha llegado”.
En ese mismo comunicado la peña rojiblanca anunciaba que “la ICHH no coordinará ni participará en la animación hasta que la Junta Directiva ofrezca soluciones convincentes”. Por otro lado, durante los últimos días los encargados de dinamizar la animación han expuesto en redes sociales ejemplos de las diferentes sanciones que ha recibido el colectivo.
¿Porqué no podemos dinamizar la animación, aunque nos gustaría, en los últimos partidos? El otro día dimos un ejemplo de una de las multas que recibimos, hoy vamos con otro ejemplo.
— I.C Herri Harmaila (@ICHHarmaila) January 27, 2025
De 3.000 a 60.000 euros de sanción por organizar un recibimiento al autobús. pic.twitter.com/3qcd9voOTl
Comunicado Athletic Club
Ante los diversos comunicados de la ICHH y la incertidumbre generada entre los aficionados, el Athletic Club envió un correo electrónico informando sobre la situación y beneficios que reciben los miembros de la grada de animación. En el escrito, el club mencionaba que las multas eran consecuencia de insultos hacia jugadores, clubes o selecciones.
Al mismo tiempo, dicho comunicado detallaba la importancia de la grada de animación para el club bilbaíno y los beneficios que recibe: Cuotas anuales a precios reducidos; el club facilita a la Herri Harmaila los medios y los instrumentos para su labor de animación; el club da a la Herri Harmaila 44 entradas por partido destinadas a personas que lideren los cánticos de apoyo en San Mamés.
La gota que colma el vaso
En el reciente encuentro liguero ante el Club Deportivo Leganés, la peña llamada “Piratak», también ubicada en uno de los sectores de la grada de animación, trató de coordinar diferentes cánticos ante el silencio estremecedor de San Mamés. En ese instante, un miembro de la ICHH le recrimino los hechos, llegando a encararse en el interior del estadio.
Por el hecho mencionado anteriormente, Iñaki Williams y Unai Simon salieron en defensa de los seguidores y señalaron a otra parte de la afición: “Invitamos a esos que no dejan animar a que se queden en su casa”, declaró el portero en la rueda de prensa posterior al partido.
Como consecuencia de este ambiente de crispación entre club, aficionados y jugadores el principal perjudicado es el Athletic Club. En una temporada ilusionante, en la que el club rojiblanco tiene la posibilidad de clasificarse a la Champions League diez años después, esta situación entorpece los objetivos deportivos de la institución.
Es urgente que la Junta Directiva y la ICHH lleguen a un acuerdo para recuperar, por un lado, el ambiente y la animación en San Mamés, pero sobre todo, para que jugadores y afición vuelvan a remar juntos en la misma dirección.






