Alejandro Galán y Fede Chingotto vencen en Gijón para vengarse de lo ocurrido en el Riyadh P1 y dar un golpe sobre la mesa
El «Clásico» del pádel nunca defrauda. El aficionado al pádel se frota las manos cuando llegan las finales y sabe que en pista van a estar cuatro extraterrestres. Responden al nombre de Agustín Tapia, Arturo Coello, Alejandro Galán y Fede Chingotto. Y, pese a que los dos primeros suelen acabar venciendo, hay días que Galán y Chingotto se revelan. En el Gijón P2 ha sido el caso.
Porque si en la primera final de la temporada en Riad se imponían los número 1, en Gijón la historia iba a ser distinta. Alejandro Galán y Fede Chingotto tienen un objetivo muy claro: quieren ser los reyes del pádel. Y en lo que es una carrera larga por el trono, van recortando terreno a Tapia-Coello. La brecha se ha ido acortando y los últimos meses lo evidencian.

Cierto es que el historial de duelos entre ambas parejas sigue siendo muy contundente. 21-10 para Agustín Tapia y Arturo Coello. Pero el intercambio de golpes desde la segunda parte de la temporada pasada reducen esa gran diferencia. Galán y Chingotto no dejan de pisar el acelerador nunca y eso exige la mejor versión de los número 1. Un escenario que, en cambio, no se dio en Gijón.
Por la mínima
Con Arturo Coello cumpliendo años lo ideal hubiera sido regalarse un nuevo título que sumar a la vitrina. Pero ni Tapia ni él estuvieron todo lo finos que acostumbran a estar. Muchos errores, cabizbajos durante gran parte del encuentro y sin el colmillo afilado de otros días. Leyendo esto alguien podría pensar que Galán y Chingotto les pasaron por encima, pero no es el caso.
Incluso sin estar en su mejor día, ganar a los dominadores del circuito es una tarea sumamente complicada. El 7-5 y 7-6 con el que se cerró la final lo evidencia. Pero no hay que restar méritos a «ChinGalán». Los de Jorge Martínez hicieron lo que les tocaba hacer para ganar. Ser sólidos, mantener la presión y aprovechar el momento.
Lo hicieron en la primera manga con un break de los que duelen, en el 5-5. Y en el segundo set mostraron resiliencia para sobreponerse, llegar al tie-break y poner la puntilla. ¿El resultado? Campeones en Gijón, venganza completada y aviso a navegantes. Alejandro Galán y Fede Chingotto quieren un relevo en la cima del pádel y van a pelear por derrocar a Agustín Tapia y a Arturo Coello.






