Alejandro Galán y Fede Chingotto reinan de nuevo en Miami venciendo a los Golden Boys en la final (7-5, 3-6 y 6-3)
Del «Clásico» del pádel es imposible aburrirse. Puede parecer repetitivo para un deporte ver casi siempre a los mismos protagonistas disputándose los títulos. Pero el espectáculo que ofrecen y la batalla que mantienen pone fin a cualquier debate. En Miami volvieron a citarse las dos mejores parejas de Premier Padel y fueron Alejandro Galán y Fede Chingotto los que salieron vencedores.
Defendían la corona del Miami P1, un torneo que se adapta a su juego como anillo al dedo, y volverán a defenderla la temporada que viene. Porque en su camino a la final no encontraron rivales y porque Agustín Tapia y Arturo Coello, sus archienemigos, tampoco pudieron frenarles a las puertas del título. Y eso abre, más que nunca, el duelo por la corona mundial.

En cuatro torneos el tanteo está empatado. Dos para Agustín Tapia y Arturo Coello. Dos para Alejandro Galán y Fede Chingotto. Pero hay un detalle a tener en cuenta. El particular «Clásico» del pádel en este 2026 se lo apuntan por ahora Galán y Chingotto. Dos victorias y una derrota para ellos ante los «Golden Boys» en este inicio de año.
El sueño de ChinGalán
Alejandro Galán y Fede Chingotto están empeñados en bajar de la cima a Tapia-Coello y no se van a rendir. Su final de Miami es buen ejemplo de ello. Intensos desde el principio hasta el final. Sin bajar el pistón vayan mejor o peor las cosas. Porque comenzaron mandando, haciendo daño en el momento clave y se llevaron el primer set con un ajustado 7-5.
Y en la segunda manga, con más errores y con una mejor versión de Tapia-Coello, la final se igualó. Pero ahí, lejos de dejarse llevar como en otras ocasiones, Galán y Chingotto se mantuvieron unidos. Para no desistir ni aunque la magia del «Mozart» les invitara a hacerlo. Y para sacar el colmillo que se necesita para derribar a los número 1.
Un 6-3 final caía como un jarro de agua fría en el lado de Agustín Tapia y Arturo Coello. Porque los «Golden Boys» saben que les espera otro año de sufrimiento para seguir en el trono. En Gijón y en Miami lo han comprobado. Alejandro Galán y Fede Chingotto están cada vez más cerca, les mantienen el pulso y les obligan a dar el máximo. De lo contrario, ocurrirá como en Gijón y como en Miami.





