Gemma Triay y Delfi Brea conquistan la gloria en Roma

Las número 2 vuelven a derrotar en una final a Ari Sánchez y Paula Josemaría con un doble 6-4 que les acerca al trono mundial

Un puñetazo sobre la mesa. No hay otra forma de definir lo que han conseguido hacer Gemma Triay y Delfi Brea en Roma. En el segundo Major de la temporada han vuelto a dar su mejor versión, como ya hicieron en Qatar, y no había otro desenlace posible que no fuera el de ver a ambas levantando el título. Justas ganadoras, unas aspirantes muy vivas al trono mundial y una pesadilla para las cabezas de serie 1 del circuito.

Y digo cabezas de serie porque la número 1 del mundo es menorquina y se llama Gemma Triay. La corona mundial vuelve a recaer sobre ella tras tocar el cielo en Roma de la mano de Delfi Brea. Apostaron fuerte por su proyecto y no se equivocaban. Cada vez más cerca de confirmar el relevo en la cima del pádel femenino, ese gran objetivo que impulsa a una pareja que es la gran dominadora esta temporada.

Con el de ayer son ya cinco títulos este curso, siendo dos de ellos los dos Major que se han disputado a estas alturas. Pero más allá de su palmarés, lo importante es la superioridad que muestran en el cara a cara con Ari Sánchez y Paula Josemaría. Un contundente 4-1 a su favor que es más que un toque de atención para dos jugadoras que ven peligrar más que nunca lo que les pertenece.

Gemma Triay y Delfi Brea encuentran la llave

Es normal que Ari y Paula estén preocupadas. Tras años siendo las grandes dominadoras del circuito, este 2025 se han encontrado con un hueso duro de roer. La combinación en pista de Gemma Triay y Delfi Brea es prácticamente inabordable para el 90% de las parejas femeninas. La solidez y el control corre a cargo de la argentina, mientras que la red y la definición pertenecen a la española.

Gemma Triay

Son un dúo que borda la perfección y en el Foro Itálico lo volvieron a demostrar con una victoria de un estatus superior. Saben sufrir cuando toca y morder cuando a las rivales les puede la presión. Así, endosan breaks que hacen mucho daño. Como el que les dio ventaja en la final adjudicándose el primer set y los conseguidos en el inicio de la segunda manga para meter tierra de por medio.

Un doble 6-4 que refleja igualdad entre las dos grandes duplas del circuito. Pero un doble 6-4 que indica jerarquía, poder y experiencia, esa que ambas tenían por separado y que han unido para tocar a la puerta del trono mundial. Sus pasos se oyen cada vez más cerca a la espera de la siguiente batalla dentro de un par de semanas en el Valladolid P2.

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